Antes de la contratación de la póliza, se consideran todos los aspectos referentes a seguridad digital para comprobar si es viable el acuerdo entre la aseguradora y la empresa. La  compañía personaliza cada póliza según las demandas y necesidades de cada cliente. Para ello, se analizan las vulnerabilidades y se definen los servicios que requieren dependiendo de las medidas de seguridad que tengan implantadas en su sistema.

La finalidad de las pólizas ciber es la prevención para las empresas frente a posibles ataques digitales, determinando los riesgos y solventando las vulnerabilidades para evitar hackeos y robos de datos. En el caso de que se produzca un ciberataque, el objetivo es restablecer en el menor tiempo posible los sistemas informáticos de la empresa, basándose en los planes de contingencia establecidos.

 “Los nuevos servicios surgen por la demanda de las empresas que ven comprometida la seguridad de la información y de sus plataformas informáticas” señala Luis Ojeda, director de desarrollo y negocio de Always On.