Según el informe, las mujeres mayores tienen un mayor riesgo de pobreza en 27 de los 30 países de la OCDE. Las tasas de pobreza son del 15% para las mujeres y del 11% para los hombres. Las investigaciones sobre la pobreza han demostrado que la viudedad es el principal factor para predecir una disminución de los ingresos de las mujeres en años posteriores. Esto se debe a menudo a que las mujeres de anteriores generaciones tenían una vida laboral más corta y dependían de los ingresos de las pensiones privadas y de la Seguridad Social de sus esposos, las cuales suelen reducirse tras su muerte. Además, los activos de la pareja tienden a mermar debido a los costes relacionados con la enfermedad y la muerte del esposo, lo que conlleva que la nueva viuda sea financieramente pobre, incluso cuando la pareja no lo fuera durante su matrimonio.

En España, existe una significativa pobreza entre los mayores y una marcada diferencia entre hombres y mujeres de más de 65 años. Según la OCDE, el 20,1% de los hombres mayores de esa edad ingresa menos de la mitad de la media de los hogares españoles y en el caso de las mujeres, esta situación alcanza al 24,7% de ellas.

MÁS PREOCUPACIÓN FINANCIERA

En paralelo a ese informe, el estudio de ALLIANZ ‘Mujeres, Dinero y Poder’ apunta que, desde el inicio de la crisis financiera, el 68% de las mujeres se han hecho más activas en lo que respecta a las decisiones sobre planificación financiera, jubilación e inversiones. “Las normas sociales están cambiando y la planificación para la jubilación de las mujeres está mejorando, así que las jóvenes de hoy están mejor preparadas para garantizar su propia seguridad financiera. Esta es una tendencia a la que la industria financiera tendrá que responder en los próximos años”, dice Brigitte Miksa, Jefa de International Pensions en la aseguradora.

“En general, los dos informes se complementan y destacan que las mujeres están cada vez más preocupadas por el ámbito financiero, a pesar de que, por supuesto, esto enmascara grandes diferencias entre países”, añade Miksa.

La industria financiera está esforzándose para adecuarse al creciente rol que las mujeres están jugando en sus propias finanzas y en la economía familiar, aunque el estudio detectó que más de la mitad de las mujeres encuestadas (54%) todavía cree que la industria está orientada a los hombres. Un 62% de las mujeres todavía no tienen un asesor financiero y estos ocupan un distante segundo puesto por detrás de Internet como fuente de información financiera.