El condicionado aborda todos los posibles riesgos a los que se exponen estas empresas, integrando cuatro coberturas principales (infidelidad, locales y tránsito, falsificación y fraude informático), junto con varias coberturas adicionales, evitando al cliente la necesidad de establecer diferentes contratos.

El asegurado incluye al tomador, sus filiales y cualquier plan de pensiones, así como la cobertura automática de las nuevas filiales (como mínimo durante 60 días hasta que se analice el riesgo). Además, la cobertura de fraude se extiende a otras organizaciones financieras que actúen en nombre del asegurado e incluye costes de usurpación de identidad del tomador (sublímite hasta 500.000 euros).

“Estamos ante un nuevo producto, muy destacado para nosotros, que pone de manifiesto nuestro compromiso con el aseguramiento de los nuevos riesgos y, en este caso, con las amenazas a las que está expuesto el sector financiero”, valora Benedetta Cossarini, directora general de la entidad. “El producto ofrece la seguridad que precisan para poder seguir desempeñando sus múltiples actividades diarias en el mercado, dentro del nuevo contexto de riesgo global en el que se encuentran inmersas las instituciones financieras actualmente”, añade.

Coberturas

Entre las coberturas incluidas, se incluyen las de actos ilícitos de empleados (deshonestos, fraudulentos y delictivos); cobertura en locales y tránsito en todas las situaciones de riesgo (pérdida de derechos de suscripción, conversiones, reembolsos); daños a locales y contenido de los mismos (también vandalismo y delitos contra la propiedad); fraude para documentos, títulos, valores, instrumentos de pago, divisas, órdenes de pago, monedas y solicitud de tarjetas corporativas; falsificación o alteración de los documentos anteriores (también cualquier título valor perdido o robado por el asegurado o una institución financiera que actúe en su nombre); fraude tanto de la póliza de seguros como de los depositarios; y fraude informático (también comunicaciones telefónicas o vía Internet), gastos telefónicos y daños por virus informáticos.

Entre las coberturas adicionales, la entidad destaca las de transferencias erróneas de fondos (sublímite hasta 1.000.000 euros); gastos de recompensa por facilitar datos que conduzcan a la identificación y captura del responsable de la pérdida, orden de suspensión de pagos; y costes de carta de pago asociados a la identificación de los emisores de los instrumentos perdidos, dañados o destruidos y nuevas instalaciones (también las creadas recientemente).