El producto garantiza, entre otras, la cobertura de pérdida de datos personales y corporativos, la responsabilidad por contenido multimedia, extorsión cibernética e incluso la pérdida de beneficios por fallos de seguridad.

“La póliza ayuda a mitigar no solo el potencial impacto financiero de una fuga, pérdida o violación de datos, sino también las repercusiones de índole tecnológico, así como las potenciales exposiciones reputacionales”, explicaron directivas de AIG Colombia. Cabe recordar, según se hace eco ‘Portafolio’, que solo en los primeros seis meses del año las pérdidas por ‘phishing’ en el país alcanzaron los 10,2 millones de dólares, cifra similar a la de un año antes, según EMC, firma consultora en seguridad por Internet.

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