Según explicó el presidente y consejero delegado de AIG, Edward Liddy, durante su discurso ayer ante la cámara Baja de Estados Unidos, el grupo asegurador devolverá al Gobierno el dinero que recibió en ayudas por parte del Estado para evitar su quiebra en un periodo de tres a cinco años, si la economía lo permite, según informa Europa Press.

La aseguradora, que está estabilizándose lentamente y no necesitaría más ayudas estatales, precisa de este periodo de tiempo para llevar a cabo el plan de reestructuración, diseñado especialmente "para evitar desinversiones en activos a precio de saldo" y tratar así de lograr "el máximo valor posible de cada desinversión y que cada compañía que emerja de la reestructuración sea fuerte y transparente", según confirmó Liddy.

El consejero delegado de AIG destacó, además, que se han realizado progresos sustanciales en la reestructuración del negocio en cuatro áreas clave, la primera de ellas, la reducción, aunque no eliminación, "de los riesgos sistémicos que AIG presenta para el sistema financiero global". Por ello, apuntó que "si el mercado evoluciona en la misma tónica que ahora, creemos que los contribuyentes norteamericanos serán pagados en su totalidad", al tiempo que reiteró el compromiso de la aseguradora de "que no se repitan los errores del pasado" y de acometer la reestructuración de la compañía de manera apropiada y responsable.

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