Hasta el momento, la sequía es el riesgo que más daños está causando, con partes de siniestro de 353.000 hectáreas. Le siguen las heladas ocurridas a finales del mes de abril, con 131.400 hectáreas reclamadas. Por comunidad autónoma, Castilla y León es la más afectada y ya acumula por estos y otros riesgos más de 310.000 hectáreas con siniestros. A continuación se sitúan Castilla-La Mancha y Aragón.

Por este motivo, desde AGROSEGURO está anticipando y agilizando las labores de tasación de los cereales con más de 200 peritos que ya se encuentran trabajando en el campo, de los cuales 50 están realizando las valoraciones en Castilla y León. "Se da la peculiaridad de que la tasación de los cereales no se puede realizar hasta que no se ha completado el secado del grano, por lo que a medida que se vaya generalizando está previsto reforzar la red pericial hasta contar con 360 peritos trabajando en todo el territorio. Es importante que aquellos asegurados que aún no hayan remitido el parte de siniestro a AGROSEGURO lo hagan para que las valoraciones se puedan realizar a la mayor brevedad posible", afirma el comunicado.

Se explica que la situación meteorológica de este ejercicio recuerda a lo ocurrido en 2012, año en el que se fueron encadenando fenómenos meteorológicos adversos que elevaron la siniestralidad de ese ejercicio a una cifra histórica en el sistema, casi 770 millones de euros. Aquel año se llegó a tasar 1 millón de hectáreas únicamente de cultivos herbáceos. Según el ritmo de recepción de los siniestros, se espera que en 2017 se superen las 750.000 hectáreas de cereales afectadas por la adversa climatología, si bien, al observar el gráfico que se incluye a continuación, que compara el ritmo de recepción de siniestros de 2017 con el de 2012, "dicha previsión podría aumentar en los próximos días", afirma el comunicado.

Por último, se recuerda que las heladas de finales del mes de abril no solo afectaron a los cereales, sino también a la uva de vino. Hasta el momento, se han recibido comunicaciones de siniestro de más de 27.000 hectáreas situadas en parcelas de las Denominaciones de Origen más importantes del país (lo que supone prácticamente el 60% de la contratación de dichas zonas).