Por otra parte, los drásticos cambios políticos en el mundo árabe continúan teniendo consecuencias en estas regiones y fuera de ellas. En África y Asia, los gobiernos autoritarios han adoptado medidas para protegerse ante la posibilidad de sufrir acciones similares los disturbios civiles, daños a la propiedad y protestas localizadas que todavía se suceden en Oriente Medio y el norte de África.

Al mismo tiempo, el terrorismo sigue siendo un factor importante para la seguridad de los negocios, y un 46% de los países analizados cuenta con el icono de riesgo de incidentes terroristas.

ACTUALIZAR LOS POTENCIALES RIESGOS PARA LOS NEGOCIOS

Este Mapa de Terrorismo y Violencia Política ha sido elaborado por el bróker en colaboración con la firma internacional de consultoría The Risk Advisory Group. “Como se puede comprobar por el elevado número de rebajas en la calificación de riesgo, el riesgo sigue aumentando. Las empresas que operan internacionalmente deben ponerse al día de los potenciales riesgos que existen todo el mundo, de forma que puedan proteger adecuadamente a sus empleados, sus instalaciones y, en último término, su cuenta de resultados”; afirma Neil Henderson, director de Terrorismo del equipo de Crisis Management de AON RISK SOLUTIONS.

“Las empresas –remarca- necesitan identificar los riesgos a los que se enfrentan e implantar un programa extensivo de gestión de riesgos para protegerse. El mercado asegurador para violencia política es muy maduro y es capaz de gestionar complicados riesgos internacionales, por lo que esta cuestión tendría que ser considerada como una parte más dentro del programa integral de gestión de riesgos de la empresa”.

David Claridge, managing director de Risk Advisory, incide en que por primera vez desde que se elabora el mapa, “hemos registrado calificaciones negativas significativas en Europa Occidental, que reflejan desórdenes civiles en economías tradicionalmente consideradas estables”. “Con un alto número de medidas de austeridad todavía pendientes de ser impuestas y la crisis de la Eurozona todavía remitente, la degradación social y económica parece que serán causa determinante de futuros disturbios”, destaca.

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