En el apasionante y cambiante entorno del sector asegurador, las mujeres que ocupamos posiciones directivas estamos demostrando cada día una capacidad única para liderar con visión, firmeza y humanidad. Más allá de los retos estratégicos y operativos, lo hacemos sosteniendo múltiples equilibrios y, sobre todo, impulsando una forma de liderazgo más consciente, empática y transformadora.
El informe Women in the Workplace 2023 de McKinsey & Company revela que las mujeres líderes muestran tasas más altas de agotamiento emocional que sus homólogos masculinos. Pero lejos de quedarnos ahí, muchas de nosotras hemos convertido esa presión en motor de evolución. La autoexigencia, el perfeccionismo o el conocido síndrome del impostor —que, según KPMG, ha afectado al 75% de las mujeres ejecutivas— no nos han frenado: nos han hecho más conscientes de la importancia de liderar desde el autocuidado y la autenticidad.
Liderar es también cuidarse
Una de nuestras mayores fortalezas es la resiliencia. Una resiliencia que no tiene edad, como abordamos en el libro El Factor Edad, en concreto en un capítulo escrito por José Antonio González. No es exclusiva de una generación, sino una capacidad viva que se construye con experiencia, aprendizaje y propósito. Las mujeres en puestos de responsabilidad estamos demostrando que la resiliencia no consiste en resistir sin límites, sino en saber cuándo parar, cuándo pedir apoyo y cuándo priorizar lo importante. Liderar también es cuidarse.
«Una de nuestras mayores fortalezas es la resiliencia. Una resiliencia que no tiene edad»
En este sentido, empieza a ser inspirador ver cómo algunas organizaciones apuestan por soluciones que promueven el bienestar emocional desde una perspectiva estratégica. Herramientas como Emotional Hub, capaces de actuar como termómetros de salud mental en tiempo real, nos permiten tomar decisiones informadas, humanas y valientes. Porque cuidar del bienestar de nuestros equipos es también una forma de liderazgo transformador.
A menudo se espera de nosotras que respondamos a todo y a todos. Pero hemos aprendido que no se trata de demostrar más, sino de sostenernos mejor. De rodearnos de redes de confianza, como la #RedEWI que nos impulsen y nos recuerden que no estamos solas. Porque cuando una mujer lidera con equilibrio, abre camino para muchas otras.
Hoy, más que nunca, liderar desde el bienestar es una decisión estratégica y colectiva. Es apostar por una forma de trabajar y vivir más sostenible, más real y más poderosa. No lo hacemos solo por nosotras, sino también por las que vienen detrás. Por nuestras hijas, nuestras compañeras y por todas aquellas que están construyendo un futuro más igualitario desde el talento y la determinación.
Las mujeres del sector asegurador estamos cambiando las reglas del juego. Estamos escribiendo nuevas reglas, más humanas y más sostenibles. Y lo estamos haciendo juntas.
«Las mujeres del sector asegurador estamos cambiando las reglas del juego. Y lo estamos haciendo juntas»