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"Las científicas debemos hacernos visibles"
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Rosa Menéndez, presidenta del CSIC

«Las científicas debemos hacernos visibles»

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Rosa Menéndez es desde finales de 2017 presidenta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Durante su dilata experiencia ha sido vicepresidenta de Investigación Científica y Técnica y coordinadora institucional del CSIC en Asturias, Cantabria y País Vasco. Licenciada y doctora en Químicas, reconoce que no era su vocación de pequeña pero el «mundo se te abre y ves las virtudes de esta profesión». Con la directiva hablamos más extensamente con motivo de su participación en el EWI Talks sobre su visión de la mujer científica y la falta de referentes: “ Debemos hacernos visibles y recuperar la memoria de tantas mujeres que han contribuido al desarrollo científico y tecnológico a lo largo de la historia». También analizamos la actual crisis energética que vivimos, qué es para ella sostenibilidad o cómo ve el futuro del riesgo.

¿Cómo valoras tu trayectoria laboral? ¿Alguna piedra especialmente grande en el camino?

Tuve dificultades como todos. Me costó afianzarme, desde que terminé la carrera hasta que obtuve el grado de doctor. Tuve que ganarme la vida y simultaneaba trabajar dando clases o en laboratiros, con estudiar hasta que conseguí el grado. Cuando acabé el doctorado me tuve que ir fuera, creo que también fui una de las primeras mujeres en salir. Estuve dos años en Inglaterra y para mi supuso un antes y un después. Necesitábamos como científicos una cura de humildad, salir fuera y ver que a nivel de ciencia lo estábamos haciendo bien en España y con mucha calidad. Luego con el tiempo mi trabajo se fue asentando y dando sus frutos.

¿Qué proyectos tienes este año entre manos que nos puedas contar?

Por citar algunos de los grandes proyectos en los que estamos comprometidos, puedo citar la puesta en marcha del Centro Internacional de Neurociencia o los laboratorios de tecnologías cuánticas, además de plantas piloto de almacenamiento de energía, reciclado de pláticos y desarrollo de nuevos procesos.

Por otra parte, llevaremos adelante las convocatorias 20/21/22 de la Oferta de Empleo Público, con 1200 plazas, y resolveremos el proceso de estabilización, que representa más de 2000 puestos de trabajo.

Digitalización y ciencias van de la mano

La tecnología y digitalización se han vuelto imprescindibles en nuestra vida diaria. ¿Cómo valoras este cambio de paradigma hacia el mundo digital?

El mundo digital llegó de la mano de la ciencia, no olvidemos que la web se inventó para compartir información entre investigadores. Y hoy en día es impensable realizar muchos experimentos sin esta tecnología, piensa en los análisis de secuencias genómicas, por poner un ejemplo.

En la gestión científica está siendo un cambio de paradigma progresivo: por el momento hemos ido “digitalizando” muchas actividades empleando la tecnología, pero sin cambiar la forma de hacerlas. Por ejemplo, la firma digital. Nos permite en muchos casos ser más ágiles y simplificar en parte la gestión, pero ahora el reto es integrar realmente estas herramientas para innovar en nuestro día a día, poniendo en marcha metodologías de colaboración que se apoyen en esta tecnología.

Liderazgo generacional: ¿qué ha cambiado?¿Te ves con un avatar en el metaverso o con gafas de realidad aumentada para hacer una reunión? ¿Es un mundo demasiado futurista o más real de lo que parece?

Simplemente no me parece práctico en estos dos casos. Pero puede serlo para actividades muy especializadas, como por ejemplo navegar por un cerebro virtual. Recordemos el ejemplo de las gafas de Google, que parecían una gran idea, pero no han triunfado en la práctica.

En esta transformación, ¿cómo observas el cambio que se está realizando en los modelos laborales y en la gestión del talento?

Todos los sectores profesionales están viéndose afectados por los cambios de contexto social, político, económico e incluso educativo y cultural, y la investigación no es una excepción. Hemos pasado de una investigación académica clásica, realizada en laboratorio y con una financiación de base, a una ciencia que se desarrolla a través de grupos de investigación y que obtiene financiación a través de la participación en diversas convocatorias (nacionales, europeas, regionales) de carácter competitivo, con unas reglas estrictas de gestión de los fondos asignados a un proyecto, que obliga a los investigadores a conocer las normas que se les aplican y requiere de unas competencias mínimas en la gestión de sus responsabilidades y de los recursos públicos puestos a su disposición. Esto supone un cambio de paradigma, no solo en el modo de actuar, sino especialmente en el modo de pensar.

Por otro lado, está claro que la tecnología lo impregna todo, también los modelos laborales, no tenemos más que volver la vista atrás, a la etapa de confinamiento durante la pandemia: gracias a la tecnología fue posible articular un modelo de trabajo a distancia de un día para otro y de una forma completamente exitosa. Creo que es esencial que las lecciones aprendidas, no solo con ocasión de la pandemia, sino en general en cualquier momento, no se pierdan. Por ejemplo, el trabajo a distancia es una herramienta útil para organizar eficientemente el trabajo y para gestionar el talento mediante la motivación de las personas.

La igualdad, desde el colegio

El CSIC ha sido pionero en temas de igualdad, incluso habéis creado una comisión de Mujeres y Ciencia. ¿Por qué crees que falta talento femenino en las carreras universitarias y trabajos STEM?

Es difícil aportar una sola razón que justifique que las niñas elijan menos los estudios y profesiones STEM, pero en conjunto faltan referentes y los modelos publicitarios continuamente encasillan a las personas en cajones estándar.

La ciencia es el futuro laboral. ¿Cuál sería la clave o los pasos a seguir para cerrar esa brecha y revertir las cifras para que más mujeres apuesten por carreras laborales en ciencia y la tecnología?

Es una labor de todos luchar contra ese encasillamiento. Nosotras, las científicas, debemos hacernos visibles y todos debemos recuperar la memoria de tantas mujeres que han contribuido al desarrollo científico y tecnológico a lo largo de la historia. Los juegos, juguetes y actividades en familia deben dejar de tener sesgo de género, al igual que la publicidad. En el colegio deben fomentarse las mismas actividades para niños y niñas. Poco a poco se cerrará la brecha, pero hay que poner voluntad en cerrarla, porque por sí misma tardaría más tiempo del que debemos aceptar.

«Nosotras, las científicas, debemos hacernos visibles y todos debemos recuperar la memoria de tantas mujeres que han contribuido al desarrollo científico y tecnológico a lo largo de la historia»

Y en temas de educación y planes universitarios: ¿crees que se debe potenciar o transformar las carreras ante el cambio digital al que nos dirigimos?

La digitalización por sí sola tiene una aportación limitada. Piensa en las clases magistrales que se retransmiten online. Pero si transformamos esas clases para incluir ejercicios interactivos y material adicional, que nos permitan una enseñanza personalizada y en la que los alumnos puedan ver reflejados sus logros, entonces sí que estaremos transformando esas carreras.

«El energético es un sector muy dependiente de los desarrollos tecnológicos»

Cerramos el capítulo de la pandemia sanitaria y abrimos una crisis geopolítica y energética, eres además experta en energía. ¿Cómo visualizas este año de incertidumbre y cómo prevés que será el futuro económico, energético y social?

Es una situación compleja que depende de muchos condicionantes, y es impredecible porque cualquier problema de un país tiene repercusión en el resto.

El futuro económico no parece presentarse muy halagüeño. Hay un porcentaje elevado de la población al que están afectando de una forma dura estas crisis que nos vamos encontrando.

El energético es un sector enormemente dependiente de los desarrollos tecnológicos. Hace muy pocos años pensábamos que las renovables tardarían en ser una solución porque resultaban muy caras e intermitentes, a día de hoy se han abaratado mucho, son competitivas y se están desarrollando a buen ritmo sistemas de almacenamiento de energía a gran escala, que esperemos que en poco tiempo puedan dar solución a la intermitencia. Estamos viendo con dolor lo vulnerables que nos hace apostar todas las cartas a una sola fuente de energía, cualquier alteración del suministro nos deja muy desprotegidos, por tanto, contar con una diversidad de fuentes de energía es fundamental. El hidrógeno verde también parece que va a llegar a tiempo de ayudarnos a hacer la necesaria transición de los combustibles fósiles a las energías completamente renovables.

Es muy importante también contar con el ahorro energético, tanto a nivel individual, disminuyendo el consumo, como en el ámbito social y urbano, aislando correctamente los edificios y favoreciendo la arquitectura sostenible.

«Estamos viendo con dolor lo vulnerables que nos hace apostar todas las cartas a una sola fuente de energía, cualquier alteración del suministro nos deja muy desprotegidos, por tanto, contar con una diversidad de fuentes de energía es fundamental»

Desde el CSIC también estáis muy comprometidos con la sostenibilidad. ¿Tenéis acciones concretas enfocadas a este ámbito?

Claro, la sostenibilidad es un concepto que impregna todas las actividades del CSIC. Sostenibilidad de los océanos, mejorando nuestro conocimiento sobre los ecosistemas marinos y cuidando los recursos que nos ofrecen. Sostenibilidad de la agricultura, haciéndola más eficiente y buscando nuevas especies mejor adaptadas a las cambiantes condiciones climáticas. Sostenibilidad de los recursos naturales, materias primas, protección de especies amenazadas y ecosistemas. Recuperación y reciclado de productos contribuyendo al objetivo de cero residuos. Todas y cada una de esas acciones y soluciones llevan detrás mucha investigación científica y desarrollo tecnológico. Pero sostenibilidad también es salud, calidad de vida, conciliación e igualdad.

La sostenibilidad es un concepto que impregna todas las actividades del CSIC. También es salud, calidad de vida, conciliación e igualdad.

El valor del riesgo

Como representante del CSIC, ¿cómo valoras a la industria aseguradora? ¿Crees que ha aumentado el reconocimiento de la industria con acciones como las que impulsó la propia UNESPA en ciencia e investigación y acción social para superar la Covid-19

Ponerle valor al riesgo en un mundo con un desarrollo científico y tecnológico tan vertiginoso, y por tanto tan cambiante, no es tarea fácil, pero tener la voluntad de que parte de las ganancias repercutan en el bienestar de los ciudadanos muestra su compromiso social.

La inversión en desarrollo científico y tecnológico sin duda mejorará la fiabilidad de las empresas, y también contribuye a una disminución de los riesgos.

 

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