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La política de cookies en la web, ¿para qué sirve?

by MPM Software
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Uno de los mayores inconvenientes de Internet es el bombardeo continuo de anuncios. Pero ahora, hay que sumarle el mensaje que nos pregunta si aceptamos las cookies cada vez que entramos a una página web. Debido a las políticas actuales, ninguna empresa puede utilizar nuestros datos sin consentimiento. Si aún desconoces su evolución y los cambios que están por llegar, ¡aquí te dejamos todos los detalles!

¿Qué son las cookies?

Las cookies son ficheros de datos que envían las páginas web a nuestros ordenadores para ser almacenados. Se encuentran en todos los buscadores y dispositivos electrónicos que podamos utilizar.

En la actualidad, este almacenaje no se produce de manera automática, sino que el usuario debe concederle el permiso a la web, o concretamente a su servidor, para que puedan hacerlo. Esto se debe a los cambios en las normativas de la Unión Europea, y concretamente al Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).

Todas las cookies que utiliza una empresa no tienen la misma finalidad. Así, encontramos aquellas que son funcionales o técnicas. Esto es, que no podemos decidir si las permitimos o no, ya que sin ellas, la página web que intentamos visualizar no funcionaría correctamente.

A grandes rasgos, las finalidades son recordar los accesos o credenciales e identificar nuestros hábitos de navegación para fines comerciales. Aunque en la actualidad tienen mala prensa, también tienen sus ventajas. Por ejemplo, si un usuario ha dejado productos en un carrito de compra y abandona la web, cuando regrese seguirán ahí. También permite al buscador recordar nuestra divisa o determinadas preferencias para las búsquedas.

Cambios en las normativas de las cookies

La solicitud de la autorización se debe a que nuestros datos pueden ser utilizados por terceros. Es decir, que otras empresas nos enviarán información sobre sus servicios, si están relacionados con nuestros intereses. Sin embargo, también existen los socios comerciales, que es la publicidad, y que no tiene por qué ajustarse a dichos intereses del usuario.

En 2018 entró en vigor el mencionado RGPD, pero también debía hacerlo el Reglamento de Privacidad y Comunicaciones electrónicas o Reglamento ePrivacy, cuyo desarrollo no avanza en el Parlamento. Según aquel, las empresas están en la obligación de informar al usuario acerca de las cookies utilizadas y su finalidad. Este debe dar su consentimiento expreso seleccionando las que desea permitir. Por tanto, presentar cookies seleccionadas ya por defecto incumpliría la ley.

En España, la ley de cookies se encuentra en el Real Decreto-ley 13/2012 de 30 de marzo de 2012, publicado en el BOE el 31 de marzo de 2012. Y como reflejo de la europea, se encuentra en el artículo 22 de la Ley 34/2002 de 11 de julio de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico (LSSI) en 2014.

Ya en 2013, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) publicó una Guía sobre el uso de cookies. Y en julio de 2020, una nueva versión de la misma, con las Directrices relativas al consentimiento que el Comité Europeo de Protección de Datos (CEPD) modificó en mayo de 2020. Hay que tener en cuenta también que en 2019, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, sentenció que incluso cuando no se manejan datos personales, es obligatorio que las cookies no aparezcan marcadas por defecto. Aunque se desconoce si se incluyan las cookies técnicas.

Mientras se espera la entrada en vigor del Reglamento ePrivacy, que parece que será más estricto que los demás, cualquier administrador de un sitio web, incluidas las corredurías, debe tener en cuenta la aplicación de la ley de cookies y los cambios que están teniendo lugar. No solo para cumplir con la ley y evitar sanciones, sino porque recoger datos no autorizados genera un rechazo inmediato en el usuario, de ahí que la finalidad de la ley sea la de protegerle. En lo que respecta a los datos personales obtenidos por las cookies, por el momento la guía es el capítulo primero del RGPD.

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