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Nuria Castañer Carrasco, responsable del Departamento Internacional y de la Oficina de Bruselas de UNESPA

“Es necesario romper esquemas de vez en cuando para, de golpe, avanzar”

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Escribir tu cargo, impone ¿cómo es ser la responsable del departamento Internacional y de la Oficina de Bruselas de Unespa, suena tan difícil como parece?

Difícil no es si, como a mí, siempre te ha gustado viajar y relacionarte con personas de otros países. Es tan enriquecedor que se te olvida lo duro que puede llegar a ser a veces. Pero es cierto que es una responsabilidad muy especial pues me siento un poco como una pequeña embajadora: soy la portavoz y la imagen de nuestro país y de nuestro mercado allá donde voy. También hacen falta dotes de diplomacia: hay que aunar posturas, buscar intereses comunes, identificar aliados… saber negociar, en definitiva. Pero el reto más difícil al que me enfrento más a menudo es conseguir todos los jueves cuando vuelvo que la aerolínea en cuestión no mande mi equipaje de mano a la bodega por sobrecarga de maletas en la cabina (risas).

Ya te imagino todo el día ‘al teléfono’ o en aviones: ¿Cómo es tu día a día al frente de este departamento Internacional?  ¿qué objetivos tienes en tu agenda?

Se requiere una agenda muy bien organizada tanto en lo profesional como en lo personal. Todo pasa por planificar, priorizar, fijar objetivos, estrategias… Paradójicamente esto te hace improvisar mejor cuando la planificación se tuerce. Y eso pasa más a menudo de lo que debería. Hay que prever hasta los imprevistos.

Por otra parte, interactúo muchísimo con gente muy diferente. Además, no hay horarios: un desayuno, una comida, un evento a media tarde… cualquier momento puede ser oportuno para avanzar en temas que no siempre se resuelven en una sala de reuniones. Mi oficina está donde esté mi móvil.

Mi objetivo principal es siempre defender lo mejor posible los intereses del sector asegurador español. Y a veces esto resulta algo complicado en una Unión Europea de 28 países (¿o seremos finalmente 27?) y muchísimos interlocutores. Pero compartir oficina con mis colegas de otros países europeos y edificio con Insurance Europe, nuestra federación, facilita mucho mi labor. En este sentido tengo muchos compañeros de trabajo: los de Madrid y los de Bruselas. Lo mismo se aplica, pero multiplicado por mil en el ámbito mundial donde también somos muy activos en la federación global, Global Federation of Insurance Association (GFIA) de la cual somos miembros fundadores y FIDES, la Federación Interamericana de Empresas de Seguros.

¿Cuál es el principal reto (o retos) de tu cuadro de mando?

Llegar a consensos. Intentar alcanzar una posición en la que todo el mundo se sienta cómodo. Y además cumpliendo plazos. Luego hay que transmitir esa posición, que te entiendan y si tus interlocutores la comparten y la defienden a su vez… ¡has triunfado!

""Digitalización y sostenibilidad, en el centro de las conversaciones

Y como responsable de la Oficina de Bruselas ¿cuáles son tus funciones y en qué estás trabajado?

Ahora estamos en una época de cierto impasse pues existe un nuevo Parlamento Europeo desde el mes de julio que todavía está dando sus primeros pasos en esta legislatura por lo que salvo la modificación de la directiva sobre el seguro de automóviles que fue “heredada” del anterior parlamento no hemos visto, de momento, grandes iniciativas legislativas. La otra gran institución europea, la Comisión, está también en proceso de renovación de su mandato y no ha sido finalmente conformada hasta hace una semana. Y aunque no estamos siguiendo procedimientos legislativos concretos en este momento, es muy interesante seguir y analizar cómo son nuestros nuevos interlocutores y los posibles cambios en la toma de decisiones. En este sentido, los primeros contactos son primordiales. También hay que hacer mucha pedagogía. El seguro no es un sector que se conozca y, lo que es más duro a veces, no hay mucho interés en conocer. Lo más reconfortante es saber que, si lo explicas bien, tus interlocutores se sorprenden del papel del seguro en la sociedad y, afortunadamente, no se les olvida. En cuanto a nuestros temas prioritarios, la digitalización y la sostenibilidad están en el centro de todas las conversaciones y no hay un documento que haya salido últimamente del entorno de la UE que no contenga ambas palabras. No es casualidad por tanto que estos dos ámbitos sean ejes primordiales de Unespa en su plan de actuación para los cuatro próximos años.

“El seguro no es un sector que se conozca y, lo que es más duro a veces, no hay mucho interés en conocer. Lo más reconfortante es saber que, si lo explicas bien, tus interlocutores se sorprenden del papel del seguro en la sociedad y, afortunadamente, no se les olvida”

 ¿Cómo ha sido la evolución de tu carrera hasta llegar al frente de este departamento? ¿cómo acabaste trabajado en seguros?

Llevo 28 años en Unespa. Fue mi primer trabajo y entré como letrado del Departamento Internacional. No tenía ni idea de seguros, pero necesitaban a alguien con conocimiento del derecho europeo y ahí estaba yo con mis estudios recién finalizados gracias a una beca Erasmus. Eso sí, el trabajo que desempeñaba entonces nada tenía que ver con el de ahora. Me hicieron responsable del departamento en 2002 y hace cinco años empecé una de las fases más fascinantes de mi carrera profesional pero también la más exigente desde el punto de vista personal: abrir y gestionar la oficina de Bruselas pasando tres días a la semana en esta ciudad. A principios de este año me cayó también “en gracia” la coordinación de la Digitalización y la Innovación en la asociación, siendo lo más interesante en lo que estamos trabajando ahora la elaboración de unos posibles principios éticos sobre utilización de inteligencia artificial. El seguro es un mundo sin fin, un agujero negro: una vez te atrapa, es difícil escapar de él (risas).

“Somos la generación de un importante cambio”

¿Crees que te ha costado más llegar a este puesto por ser mujer o no has notado desigualdades?

Recuerdo cuando me contrataron allá por 1991 que el director de entonces, muy de la vieja escuela, me recibió con un “aquí somos muy partidarios de la mujer en el trabajo, eso sí, hasta que se casa y tiene hijos…”.  A las mujeres nos tuteaban y nos llamaban por nuestro nombre de pila y a nuestros compañeros de usted y con el Sr. delante. Cuando iba a París, a la entonces sede de nuestra asociación europea, el ambiente era todavía más vetusto: una jovencita, rubia y encima española…. Los hombres de gris me trataban con bastante condescendencia. Afortunadamente todo fue cambiando. Fui la primera empleada en cogerme una jornada reducida y también disfruté de un año de excedencia para cuidar a mi hija. Al año, cuando regresé, no solo mi puesto estaba allí si no que me hicieron responsable del Departamento. En definitiva, he podido conciliar bastante bien mi vida familiar y profesional si bien gracias al apoyo incansable de otras mujeres que admiro: mi madre y mis dos hermanas. Trabajo con dos mujeres excepcionales que son referentes en el sector y en mi vida: nuestra presidenta, Pilar González de Frutos y nuestra secretaria general, Mirenchu del Valle. Pero es cierto que sigo sufriendo eso que ahora les ha dado por llamar ¡micromachismos!, y que yo prefiero denominar “malas costumbres demasiado arraigadas”: la gente enseguida me tutea mientras que a mis colegas varones les dan el usted, la lucha por los reposabrazos del avión es a vida o muerte, nunca me dan la opción de pedir el vino en las comidas de trabajo, sigue estando mejor visto irte a casa antes porque hay un partido de la champions que porque tienes que llevar a tu madre al médico… Son pequeños detalles que me siguen exasperando.

¿Es el sector asegurador diverso e inclusivo o crees que debe cambiar en algunos aspectos?

En todos los ámbitos debe de haber cambio y el sector asegurador no es ajeno a ello. Hay que enterrar viejas creencias, desterrar estereotipos, crear nuevas referencias y normalizar ciertas situaciones. El cambio afortunadamente se está produciendo, pero habrá más. Tiene que haber más. Somos la generación de un importante cambio. Vivo mejor considerada que mi madre y mi hija está ya viviendo en un mundo mejor, pero estoy convencida de que sus hijos vivirán en un entorno mucho más igualitario y justo. Soy muy positiva al respecto, pero creo que el tema más crucial que ahora debe combatirse en cuanto a la situación de la mujer trabajadora es la brecha salarial.

Y a nivel global: ¿Cuál crees que es el papel que deben jugar las empresas para lograr el cambio necesario en pro de la diversidad y la inclusión? ¿están haciendo los deberes?

Las empresas deben ser referentes de la sociedad. Deben trabajar en visibilizar sus acciones, cundir con el ejemplo para llegar a la normalización. En la normativa europea se está imponiendo la necesidad de actuar conforme a criterios ASG (ambientales, sociales y de gobernanza) y las empresas se están viendo obligadas a cambiar sus filosofías y modelos de negocio. Llegará un momento en que no será necesario obligarlas pues tanto empresas como ciudadanos interiorizaremos que seguir esos criterios en nuestro día a día eso es lo normal. Queda mucho por hacer en materia de concienciación, pero se están dando pasos importantes que es lo que ahora toca.

¿Qué opinas de las cuotas, la discriminación positiva, entre otras medidas emprendidas por el Gobierno? ¿Están ayudando a alcanzar la paridad o hay otras vías?

Las cuotas siempre tienen su lado positivo y su lado negativo. Las cuotas ayudan, pero a su vez cuestionan la valía de las personas que entran gracias a esa imposición de la ley. Por desgracia muchos se siguen preguntando si esa persona estará ahí, en ese cargo, por su valía o simplemente la dirección se está limitando a cumplir con la ley. Lo ideal es que no sean necesarias este tipo de medidas. Yo, personalmente, en igualdad de condiciones, preferiría contratar a una mujer. El feminismo, como cualquier movimiento social, es revolucionario. Va a trompicones, no obedece a una evolución natural. Es necesario romper esquemas de vez en cuando para, de golpe, avanzar. Si avanzan unas pocas, las demás debemos seguirlas en tropel.

“El feminismo, como cualquier movimiento social, es revolucionario. Va a trompicones, no obedece a una evolución natural. Es necesario romper esquemas de vez en cuando para, de golpe, avanzar. Si avanzan unas pocas, las demás debemos seguirlas en tropel”

 

“Nuestro marco jurídico no está adaptado a los nuevos tiempos”

Como has comentado también llevas la coordinación de la Digitalización y la Innovación en la asociación ¿está cambiando el modelo de seguros como lo entendemos? ¿está sabiendo el sector ‘adaptarse’ a la revolución?

Estamos en plena transición tecnológica y el nivel de digitalización difiere mucho. Esto supone que el grado de transformación varía entre países, entre sectores, ente compañías, entre departamentos, entre personas… Esto hace muy difícil abarcar, con una sola definición, todas las realidades existentes o realizar afirmaciones categóricas. Lo que está claro es que el marco regulatorio no ayuda nada en este cambio. Está obsoleto. Y esto no es solo predicable de la Ley de contrato que es de 1980 sino incluso de la más reciente normativa europea, la IDD, La Directiva de Distribución en Seguros que es de 2016 y que sigue prefiriendo la información entregada en papel al tomador del seguro (con lo poco sostenible/verde que es además esta solución). Nuestra federación europea, Insurance Europe, ha hecho el cálculo: si un corredor pretende vender a distancia un seguro de vida unit linked debe suministrar al posible cliente más de 150 informaciones para que éste pueda adoptar una decisión informada ¿Cómo es esto posible en un móvil? Este es solo un ejemplo de que nuestro marco jurídico no está adaptado a los nuevos tiempos.

¿Crees que está el seguro dando las soluciones y productos que los clientes demandan? 

Como dirían en mi colegio: progresa adecuadamente. No es fácil: se debe dar respuesta al millenial que quiere todo en el móvil con un solo click y a los dinosaurios analógicos que quieren sentarse con una persona que les dedique al menos media hora de su tiempo para que les explique exactamente qué se les está vendiendo y para qué. Entre ambos tipos de clientes hay muchísima variedad y las entidades aseguradoras se están adaptando a estas nuevas demandas a la vez que siguen respondiendo a las existentes. Lo que está claro es que el cliente se está empoderando y es él quien, con su actitud, está cambiando el negocio asegurador.

“Lo que está claro es que el cliente se está empoderando y es él quien, con su actitud, está cambiando el negocio asegurador”

“El futuro ya está aquí”

Y en el futuro, ¿cómo crees que se trasformará la industria?

Como cantaba Radio Futura: el futuro ya está aquí. Pero en diversos niveles y con diferente intensidad como antes he mencionado. En cualquier caso, lo estamos analizando con ayuda externa de un Comité Asesor de Innovación que el próximo año nos ofrecerá interesantes conclusiones y recomendaciones al respecto. Existen retos importantes como el envejecimiento de la población, el cambio climático, los bajos tipos de interés… que se suman a esta transformación. A nuevos riesgos, nuevas propuestas, se busca más el servicio que una mera indemnización… El uso de las nuevas tecnologías (big data, IA, blockchain) está permitiendo poco a poco dar un mejor servicio y más personalizado al cliente y está generando empresas más eficientes gracias a la automatización de muchos de sus procesos. Para mí la clave del futuro pasa por el empoderamiento del cliente y una mayor concienciación ética por parte del sector.

Por otra parte, como consecuencia de la transformación del sector, se están creando nuevas posiciones que demandan nuevas habilidades y formación, como científicos de datos, expertos en experiencia de usuario, etc. Para cubrir dichos puestos, el sector asegurador ha de competir por el talento digital con jugadores no sujetos a regulación aseguradora y que pueden ofrecer mejores condiciones económicas y esquemas de remuneración más flexibles. Resulta clave que el legislador, el supervisor y la administración pública impulsen que dicho conocimiento y expertise pueda ser compartido. Necesitamos atraer el talento joven digital para que el futuro siga estando aquí.

“Resulta clave que el legislador, el supervisor y la administración pública impulsen que el conocimiento y expertise pueda ser compartido. Necesitamos atraer el talento joven digital para que el futuro siga estando aquí”