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“El riesgo de un entorno prolongado de bajos rendimientos se intensifica”
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“El riesgo de un entorno prolongado de bajos rendimientos se intensifica”

Según advierte EIOPA en su Informe de Estabilidad Financiera a diciembre de 2019
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EIOPA ha publicado su Informe de Estabilidad Financiera a diciembre de 2019 sobre los sectores de seguros y pensiones de jubilación. “El riesgo de un entorno prolongado de bajos rendimientos se ha intensificado en los últimos seis meses, ya que la combinación del debilitamiento de las perspectivas económicas, el aumento de las tensiones comerciales y el aumento de los riesgos a la baja han dado paso a una nueva ronda de flexibilización de la política monetaria por parte de los bancos centrales, que ha ido acompañada de un fuerte descenso de los rendimientos a más largo plazo”, resume el análisis de la autoridad.

Por lo tanto, el entorno de bajos rendimientos sigue siendo el principal riesgo tanto para las aseguradoras como los fondos de pensiones “y sigue ejerciendo presión sobre las posiciones de solvencia”, se advierte. El sector asegurador europeo sigue estando “globalmente bien capitalizado”, matiza EIOPA (con un coeficiente de solvencia medio del 212%), pero no debe obviarse, añade, que “persisten importantes disparidades entre empresas y países”.

Ratios de solvencia

Deterioro de la solvencia

Además, las posiciones de solvencia general se han deteriorado en el primer semestre de 2019 y se espera que el entorno de bajos tipos de interés ejerza una mayor presión sobre las posiciones de capital en el futuro, en particular para las actividades de Vida. “El entorno de bajo rendimiento también tiene implicaciones para la rentabilidad a largo plazo, ya que cada vez es más difícil cumplir las promesas y garantías emitidas en el pasado. Esto podría desencadenar una mayor búsqueda de comportamientos de rendimientos por parte de las aseguradoras y los fondos de pensiones, lo que podría agravar la acumulación de vulnerabilidades en el sector financiero si no se gestiona adecuadamente”, indican en EIOPA.

Además, la combinación del debilitamiento de las perspectivas económicas, la preocupación por la sostenibilidad de la deuda y la tensión de las valoraciones en todos los mercados financieros podría dar lugar a una repentina reevaluación del riesgo, en particular en el caso de los activos de mayor riesgo, “lo que podría provocar pérdidas en las carteras de inversión de las aseguradoras y los fondos de pensiones”. Por lo tanto, añade la autoridad, “seguiremos vigilando de cerca este riesgo para identificar en una fase temprana cualquier vulnerabilidad potencial”.

Riesgos y oportunidades en los ciberriesgos y el cambio climático

Por otro lado, hace mención al riesgo cibernético y a los riesgos del cambio climático, que en su opinión “siguen exigiendo la atención de las aseguradoras, los fondos de pensiones y los supervisores, ya que las entidades son cada vez más susceptibles a los riesgos cibernéticos a medida que continúa la transformación digital, a la vez que ofrecen nuevas oportunidades en forma de suscripción”.

En cuanto al riesgo climático, aseguradores y fondos de pensiones pueden desempeñar un papel clave en la transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono como grandes inversores institucionales, “pero esta transformación conlleva también importantes riesgos de inversión”, matiza el informe. Por lo tanto, añade, “es crucial que tanto las aseguradoras como los fondos de pensiones incorporen activamente los riesgos del cambio climático en sus propios marcos de gestión de riesgos”.

Al mismo tiempo, el cambio climático también puede tener un impacto significativo en los pasivos de No Vida a medida que los fenómenos meteorológicos extremos se hacen más frecuentes y graves.

Ejercicio «benigno» (por ahora) para el reaseguro

Por lo que se refiere al sector del reaseguro, ha experimentado un primer semestre de año “relativamente benigno” en términos de eventos catastróficos, con pérdidas globales significativamente inferiores a los niveles a largo plazo y las pérdidas récord observadas en 2017 y 2018. Esto, unido a la positiva evolución global de los mercados bursátiles, ha beneficiado su rentabilidad y su posición de solvencia, aunque las pérdidas de la segunda mitad del año podrían tener aún un impacto significativo.

“El crecimiento del capital de reaseguro mundial se ha visto respaldado principalmente por el capital tradicional, aunque el capital de reaseguro alternativo también ha seguido creciendo a pesar de las preocupaciones relacionadas con el efecto potencial del cambio climático en la ocurrencia de desastres naturales. Sin embargo, la emisión de nuevos instrumentos de vinculados a seguros (ILS) parece ser más moderada en 2019 en comparación con los dos años anteriores.