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Brunch con Marisa Galán, Directora General Adjunta a Presidencia en FIATC Seguros

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Como suele pasar entre los actuarios, Marisa Galán, directora general adjunta a Presidencia en FIATC Seguros “llegó a ser actuaria por casualidad”. Y como también sucede con casi todos los profesionales del Seguro, una vez que entras te enamoras del sector y no sales. “Soy de la época en la que no había másters, estudiabas Económicas y al final te especializabas. Cuando llegabas al tercer curso, siempre venía un representante de las especialidades y te explicaba cuáles eran las bonanzas de cada una de ellas. Vino a hablarnos mi profesor Ernesto Casaruta, al que tengo que agradecer que me introdujera en el mundo del Seguro”, recuerda, a la vez que puntualiza: “La vida laboral nos ha demostrado que ser actuario no es tan fácil como firmar simplemente bases técnicas como decía él, sino muchísimo más apasionante”. 

 

Con la ejecutiva repasamos su época de estudiante universitaria para recorrer cada paso hasta llegar a la actualidad. Cuando estaba terminando los estudios, allá por 1988, entró en un proceso de selección en FIATC. “Aunque entré en la compañía, mi intención inicial era volverme a Mallorca, mi lugar de origen. En aquella época rechazar un trabajo de este tipo no me parecía prudente”.

Así, el 5 de mayo de 1988 comenzó a trabajar en la compañía: “Entré como actuaria de Vida y Pensiones y, tras un año, mi jefe en ese momento cambió a otra compañía. Joan Castells, que me ha apoyado siempre, me propone asumir la Dirección del Área Actuarial. Un puesto que acepté encantada, aunque con un poco de miedo: tenía 23 años y contaba tan solo con un año de experiencia”, recuerda.

 

‘A.A.’- Tras esto, ¿cómo ha sido tu evolución laboral? 

Marisa Galán.- Estuve ostentando este cargo durante 13 años. En julio de 2002, me nombran subdirectora general y directora del Área Actuarial; era la misma responsabilidad, pero con el cargo de subdirectora general.

Me llamaron para decirme que me nombran subdirectora general cuando estaba de baja por maternidad, algo que dice mucho de esta compañía. Desempeñé esa función durante muchos años. En marzo de 2008, sumé la responsabilidad de Seguros Personales y de Expansión Internacional; teníamos proyectos muy interesantes entre manos y asumí esa dirección.

Por último, en 2010 me nombran directora general adjunta. La ventaja de trabajar en una empresa como FIATC es que, al tener un tamaño medio, más de 800 empleados, a lo largo de tantos años tienes una visión tan global y tan amplia que es fantástico. También te permite trabajar y aportar en muchísimos proyectos.

 

‘A.A.’- ¿Qué balance haces?

Marisa Galán.- Siempre digo que FIATC y yo nos hemos ayudado a crecer y que para mí es mucho más que una empresa. He pasado aquí toda mi vida laboral y más de la mitad de mi vida personal. Tengo grandes amigos, grandes colaboradores, grandes compañeros.

 

‘A.A.’- ¿Prioridades en tu agenda?

Marisa Galán.- Estamos en un sector que nunca nos da un respiro. Cuando parece que superamos una crisis, aparece un nuevo riesgo que nos tiene en jaque. Seguramente esto hace que nuestro trabajo sea también más emocionante, aunque no nos permita relajarnos nunca desde las áreas en las que me centro más: la parte técnica actuarial y de solvencia. Por ejemplo, nosotros nos encargamos de observar la inflación y los tipos de interés y mirar qué impacto tendrán en las cuentas de resultados de los productos y en los ratios de solvencia. El rigor, la suscripción y la tarificación son una prioridad y, desde luego, para mí lo son.

Ahora estamos también muy enfocados en la renovación de los contratos de reaseguro y ya nos han advertido que no va a ser fácil.

Nuestra agenda está ocupada asimismo en cuestiones tan importantes como la transformación digital y el cambio climático, así como en ayudar a mejorar y actualizar todos los procesos y productos que tenemos encima de la mesa. El objetivo que nos hemos marcado toda la casa es crecer con rentabilidad, que es la base del plan estratégico, en definitiva, el que nos manda a todos.

 

‘A.A.’- ¿Estáis trabajando el pricing por la situación de inflación?

Marisa Galán.- Somos una compañía multirramo y omnicanal, lo que significa que cada cosa que analizas tienes que hacerlo en muchas direcciones. Por ejemplo, la inflación no nos va a impactar igual en todos los ramos. Hay algunos en los que incidirá en la prima directamente, pero en otros tenemos que ver cómo impacta teniendo en cuenta si hay firmada una cláusula de revalorización automática de capitales porque el capital aumenta y tenemos prima para hacer frente a la evolución del IPC. Estamos haciendo análisis en tres direcciones: inflación, todos aquellos que necesitan incrementos incorporando medidas correctoras y medidas concretas de las pólizas.

 

‘A.A.’- Desde el año pasado eres la primera presidenta del Colegio de Actuarios de Cataluña, ¿Qué balance haces de este primer año? 

Marisa Galán.- Esta Presidencia es un reto que asumí con muchísima ilusión, aunque también con el peso de la responsabilidad. Yo había estado mucho tiempo en el Colegio formando parte de la Junta, pero no como presidenta. Si sumas el hecho de ser la primera presidenta mujer, tiene su peso.

Respecto a retos y objetivos, estamos muy alineados con Unespa y con el sector. Es decir, aumentar el reconocimiento y conocimiento del actuario y del seguro a nivel nacional e internacional. Para eso queremos hacer un Colegio más grande, que mire hacia el futuro y que sea capaz de anticiparse a las necesidades de nuestro colectivo.

Una de las cosas que queremos hacer es dar un salto en los temas de sostenibilidad y de digitalización. Vamos a darles a nuestros colegiados la opción de sustituir el papel físico del actuario de toda la vida por la firma electrónica, que ya se está utilizando en muchos colegios profesionales.

Quizá el gran reto de cara a 2023 es el cambio en los estándares para acceder al estatus de actuario cualificado a nivel internacional, lo que te permite, en definitiva, tener ese mutuo reconocimiento. Para ello necesitamos experiencia, colegiación y formación continuada.

 


¿Cómo es…?

  • “Me gusta disfrutar de los pequeños momentos en compañía de la gente que quiero. No es tanto lo que hago sino con quién lo hago”. 
  • Aunque se confiesa “adicta a las series”, su gran pasión es viajar: “me la ha contagiado mi marido. Cada año hacemos un viaje en verano en familia; es el mejor momento para estar juntos y nos permite tomar oxígeno”.
  • “Me atrevería a recomendar un libro muy femenino que me encantó. Se titula ‘La trenza’ y es la historia de tres mujeres con mucho coraje, valientes, que se rebelan contra su destino”.  un destino que hace que sus vidas se entrelacen. Su autora es Laetitia Colombani”. 

 

Transformación postcovid 

‘A.A.’- ¿Qué lecciones crees que hemos aprendido tras la pandemia?

Marisa Galán.- La pandemia nos permitió dar una visibilidad al Seguro a todos los niveles. Dimos cobertura cuando estaba excluida, hicimos aportaciones a nivel sectorial, transmitiendo que el sector asegurador es muy social y así quitar esa percepción negativa que la gente tiene muchas veces del Seguro.

A nivel del seguro de salud, se incrementó el interés de la población y se hizo más proactivo el interés por la prevención, en general y, en especial, por este ramo. Esto permitió ponerlo en valor, pero a la vez, nació un cliente más exigente ,que quiere propuestas accesibles y mejores condiciones tanto en precio como en coberturas.

Las limitaciones que tuvimos en movilidad nos obligaron a dar un salto importante en cuanto a transformación digital y ofrecer respuestas inmediatas a los clientes en la contratación, en las gestiones y, sobre todo, en la atención sanitaria. La telemedicina vino y se ha quedado. También tuvimos que superar el tema de comunicaciones con nuestros asegurados.

A nivel de FIATC estamos creciendo muy bien en términos generales y, si nos centramos en salud, estamos muy satisfechos con un crecimiento en septiembre del 7,9%, un poco por encima de la media del sector en asistencia sanitaria, y más si tenemos en cuenta que estamos aplicando medidas correctoras importantes en modalidades en las que se habían deteriorado los resultados, como las federaciones. Teniendo en cuenta que hemos saneado parte de la cartera y que estamos creciendo un 7,9% podemos estar satisfechos.

 

‘A.A.’- ¿Cómo se está transformando el sector? ¿Cuáles son sus grandes retos?

Marisa Galán.- Si algo ha demostrado el Seguro es su gran capacidad para transformarse y adaptarse y, además, con una gran solvencia financiera, resiliencia y fortaleza. También es verdad que no paran de darnos sustos, así que siempre tenemos retos y deberes.

Este 2022 ya amanecía lleno de incógnitas porque no sabíamos cómo iba a evolucionar la pandemia, el cambio climático, los ciber ataques, el precio de las materias primas,… y a ello se añade el conflicto entre Rusia y Ucrania, que suma una incertidumbre a todos los niveles muy preocupante y que, entre otras cosas, acentuará el riesgo de inflación y suministro.

Como sector hemos demostrado que resistimos bien los envites de la economía y del sector financiero. Tenemos que ser muy conscientes de que somos gestores de riesgos y debemos saber anticiparnos a ellos y, por otra parte, debemos analizar, gestionar, transferir, valorar, cuantificar y, sobre todo, minimizar los riesgos a los que estamos expuestos.

A todo ello se le añade los retos que tengo en mi cartera y que tendrá todo el mundo: la transformación digital en un entorno seguro, la sostenibilidad y saber poner al cliente en el centro.

 

‘A.A.’- ¿Cómo observas la evolución y la dinámica en el negocio de las residencias para personas mayores?  

Marisa Galán.- Contamos con una clínica y tres centros médicos, además de cuatro residencias que dan cabida a 500 plazas en total, todas en el área de influencia de Barcelona, con lo que conseguiríamos una ampliación de hasta 700 plazas y seguimos analizando oportunidades.

La esperanza de vida está aumentando y eso presenta muchos retos a afrontar como estado de bienestar. Además, parte de esos años ‘extras’ los vamos a vivir con una cierta dependencia. La sociedad y el modelo de familia ha cambiado. Ha disminuido el número de hijos, las mujeres trabajamos, el cuidado sale del seno familiar y hay un déficit de residencias y de centros de día.

FIATC hace tiempo que apostó por el cuidado de nuestras personas mayores y decidimos complementar la oferta aseguradora con la de las residencias. Es un negocio que cuesta hacer rentable, pero hay que llegar a ese punto de equilibrio.

 


“Innovar es cambiar el status quo”

¿Qué es para ti la innovación?

“Para mi, innovar es cambiar el status quo de las cosas para mejorarlas. Muchas veces hablamos de innovación como algo tecnológico y es verdad que la tecnología es lo que nos va a ayudar a cambiar esos procesos para poder mejorar en cuanto al pricing, la comunicación con los clientes, los modos de operar, la gestión de siniestros, etc, pero, en definitiva, para nosotros, innovar va de esto, de cambiar aquellos procesos y formas de actuar.
Tenemos un Comité de Innovación que está muy centrado en la digitalización porque es la que nos va a ayudar a cambiar todos esos procesos. Este Comité aglutina diferentes departamentos y cada uno de ellos también se esfuerza en cumplir todos los ítems que nos hemos marcado dentro del plan estratégico”.


 

(Re)evolución del Seguro 

‘A.A.’- ¿Cómo ha cambiado el líder y su papel en la gestión del talento?

Marisa Galán.- Afortunadamente, ahora lideramos de forma más participativa y colaborativa, basada en personas. Hemos dejado atrás aquel liderazgo autocrático propio de otras épocas. Siempre he pensado que la mayor motivación para los equipos es darles confianza y eso significa saber escuchar a todos los niveles. Las personas adquieren su mayor potencial cuando se sienten seguras y la seguridad se tiene cuando tu líder confía en ti y tú en tu líder.

En cuanto a la gestión del talento, a nivel del sector lo hemos tenido muy difícil durante mucho tiempo pues se nos ve como un sector aburrido y gris. Lo que hemos hecho ha sido intentar dar un giro a esa percepción y, sobre todo, evitar la fuga de talentos. Es un reto muy importante saber transmitir y vender lo bueno que es formar parte de nuestra industria.

 

‘A.A.’- ¿Qué mejoras laborales aplicáis? 

Marisa Galán.- Una de los puntos fuertes de nuestra entidad es que cuida a las personas. No en vano contamos con un índice de retención de talento muy elevado y la mayoría de nuestros profesionales disponen de contrato indefinido. También aplicamos medidas de conciliación y buena parte de la plantilla tiene acceso a horario intensivo. Acabaremos por cambiar el modelo, pero necesita su tiempo.  Es un tema en continuo análisis.

 


Firmeza y decisión para romper el ‘techo de cemento’

¿Qué consejos darías a mujeres que quieren iniciar sus caminos como directivas?

Lo primero que les diría es que tengan confianza y que crean en ellas, que se formen y que se preparen. No va a ser fácil, van a tener que trabajar muy duro, renunciar a determinadas cosas y saber superar los obstáculos con firmeza y decisión. No vale que nos echemos para atrás. Sobre todo, mucha implicación en el trabajo, lo que no significa que no pueda ser buena esposa o compañera, buena madre o amiga. A los hombres tampoco les resulta fácil llegar y mantenerse.

Siempre que hablo de esto recuerdo cuando escuché a Nuria Chinchilla, experta en mujer y liderazgo, que acuñó el término ‘techo de cemento’, un techo más duro que el de cristal y que supone los frenos internos que nos ponemos las mujeres. Estos derivan en autocrítica y en falta de confianza. Muchas veces nos salimos de los procesos de selección por el miedo al fracaso. Con el permiso de Nuria Chinchilla les diría que rompan el ‘techo de cemento’.


 

Equilibrio entre vida y trabajo

‘A.A.’- ¿Cómo logras mantener el equilibrio entre vida personal y laboral?

Marisa Galán.- Quiero resaltar que la empresa me ofreció la Dirección cuando estaba de baja por maternidad; me gusta decirlo porque es una gran muestra de confianza. ¿Que cómo lo he combinado? Con mucho vértigo, mucha satisfacción y mucha plenitud. Soy de Mallorca, mi marido es inglés y no contamos con el apoyo en casa de nuestros padres. Eso significó que tuvimos que organizarnos muy bien. La clave de todo esto es gestionar muy bien el tiempo y priorizar todo: cuando tenemos que dedicarnos a lo social, a lo laboral, a lo familiar, a nosotros mismos y no dejar de hacer nada. Mantener un equilibrio.

Tengo la suerte que he podido hacer de todo. Con mi marido he tenido un proyecto de vida en el que me ha acompañado y en el que he cumplido un sueño. Yo estudié Económicas y cualquiera que hace esa carrera se imagina dirigiendo una gran empresa en el futuro. Se puede decir que lo he conseguido. Además, quería tener una familia, estoy casada y tengo un hijo. Hasta aquí he llegado con luces y sombras, con sacrificio, pero con muchas satisfacciones.

 

‘A.A.’- ¿Qué opinas de las normativas para empujar el talento femenino?

Marisa Galán.- Tengo sentimientos encontrados sobre las cuotas. Por un lado, pueden ser interpretadas en determinados sectores de la sociedad como falta de capacidad de las mujeres para asumir responsabilidades, que se tienen que compensar con esas cuotas de género; por otro, el liderazgo y el talento no es un atributo exclusivo del género. Lo ideal sería que cuando se opte a un puesto de trabajo se mire únicamente qué perfil se adapta más a ese puesto.

Creo que se ha avanzado mucho. Basta mirar al sector asegurador y ver cómo han aumentado los porcentajes de mujeres directivas; sin embargo, no es así en todos los casos ni en todos los sectores. En definitiva, entiendo esas cuotas como un motor para impulsar ese proceso que se ha iniciado.

 

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