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Brunch con María Jesús Castro, Directora de organización y sistemas de DKV
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Brunch con María Jesús Castro, Directora de organización y sistemas de DKV

Mercado

Quién le iba a decir a María Jesús Castro, directora de Organización y Sistemas de DKV, que lo que decidió estudiar hace 30 años, hoy es un must para cualquier compañía. Algo tan básico como el Dato se ha convertido en el santo grial y abre un camino de certezas que nos aleja de las intuiciones: “Tenemos muchos más datos y fuentes de información. La tecnología nos permite no sólo analizar lo que ha pasado sino prever lo que va a pasar y prescribir algunas acciones de forma automática; esa es la diferencia: detectar patrones de conducta, prever el fraude, dimensionar recursos… Ser una compañía orientada al dato es una obligación”.

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Programar, operar, hacer un poco de todo, … “He podido evolucionar a la vez que lo hacía la empresa, algo que ha resultado un aprendizaje muy interesante”. Así recuerda María Jesús Castro sus inicios en DKV, donde ahora se  desempeña como subdirectora general y directora de Organización y Sistemas. Un departamento en la cresta de la ola, tan de moda que todo el mundo conoce sus siglas y hace girar las miradas de la compañía: “IT tiene que estar al lado del negocio; yo siempre lo he estado, desde el principio, lo que nos ha permitido conocer muy bien los procesos de negocio”. Otras ventajas de la veteranía, nos explica, es que “te planteas retos que tienes que ir asumiendo y abordando”. Aquí reconoce que “hace 30 años la situación no era la de ahora. Se daba por hecho algún condicionante de las mujeres. Parecía que tenías que asumir un rol que no era el ejecutivo, el de tener una ambición”. Pero asevera que “el esfuerzo adicional que todas las mujeres hemos tenido que hacer para que se nos reconociera la igualdad en mi caso se ha visto reconocido por quienes tenían la responsabilidad”.

Mujer y tecnología parece que no acaban de llevarse bien. “Antes había más mujeres en carreras técnicas que ahora. Hay movimientos para promover que se decanten por carreras tecnológicas, grupos de mujeres que hablan con grupos de estudiantes para que conozcan que también es un camino posible para las mujeres y que no hay diferencia en ese sentido”.

Castro, además, forma parte del Comité de Dirección, ella y Pilar Madre, directora de Calidad, son los dos sillones femeninos en una mesa de 11 personas. “Como miembro del Comité no hay diferencias entre el papel que juega un hombre o una mujer, tampoco en la toma de decisiones. Lo que sí aportamos las mujeres es una visión diferente, sobre todo en las relaciones”. Haciendo memoria cuenta algunas situaciones en las que el género sí repercutía: “Hace años cuando iba a una sucursal, el director no sabía qué hacer conmigo, si invitarme a comer porque no se sentía tan cómodo. En cambio, iba un hombre y no tenía ese problema”. “También -añade- había ese rol paternalista, incluso, parecía que tu rol era más accesorio. No todas las mujeres somos iguales, ni tenemos la misma ambición, ni dedicación. Eso ha empezado a cambiar y ya hay muchos hombres que tienen otra visión; valoran más las capacidades que el género”. También, matiza, a veces, las propias mujeres no queremos asumir más responsabilidades, quizás porque en nuestra escala de valores no nos compensa. Ahí entraríamos en la conciliación”. Todo esto, añade, “está cambiando, creíamos que teníamos que imitar roles masculinos para estar al nivel de los hombres. Nos hemos dado cuenta que eso es perder lo que aportamos de fresco y diferente, porque en conocimientos y capacidades, somos iguales”.   

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Cambio de roles

Hace muchos años que en DKV tenemos un Plan de Igualdad, detalla. “La iniciativa de diversidad está dentro de ese Plan, y no sólo de género, también de edad, de capacidades, promovimos la creación de la Fundación Integralia cuyo objetivo es impulsar el empleo para personas con capacidades diferentes. De hecho, nuestro call center lo atiende esta Fundación”.  Para ella, el Plan de Igualdad nace en la selección de personal, “con una promoción interna con currículos ciegos, sin foto, sexo, edad,…”.

Respecto a las cuotas, afirma que lamentablemente son necesarias porque, si no, no se fuerzan cambios, “pero también es verdad que no siempre encuentras que el 50% de mujeres que tienes en un sitio están dispuestas a cubrirlo, y en otras empresas pues igual es el 90% o el 100%”. Un cambio que también ve necesario en las Leyes, “creo que el legislador tiene camino por recorrer, porque todavía hay leyes que hacen referencia, aunque sea sólo en el lenguaje, tratando a la mujer con visión de hace 30 años. Pero es muy difícil para ellos porque evolucionamos tan deprisa que al final tiene que ser un tema de cultura, no sólo de formación en el colegio, sino las actitudes que los niños aprenden y ven”. “Tenemos que empezar a ver normal que una mujer sea directiva y que un hombre se quede en casa a cuidar de los niños”, puntualiza. 

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Medidas de conciliación 

Un cambio que les será más fácil con la incorporación de nuevas generaciones, aunque aún “es muy lento, pero como todo, irá cogiendo velocidad con las nuevas incorporaciones de generaciones al mercado laboral, con otra forma de trabajar, de pensar, etc. En 2002 hicimos el primer plan de conciliación y vimos internamente que el nivel de formación de hombres y mujeres era distinto. Se hicieron muchas acciones para fomentar que las mujeres continuaran su formación. Esas acciones, que se siguen haciendo, han conseguido que se iguale bastante el nivel formativo”, recuerda Castro. “Tenemos 85 medidas de conciliación y todas pueden usarlas los hombres o las mujeres. ¿Por qué tiene que ser la mujer la que use la medida si tiene un familiar enfermo? Hemos ampliado una semana más la baja paternal, pero, si la mujer asume que es su labor, difícilmente los hombres cambiarán en ese sentido”.

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Datos, para qué te quiero

 Hablando de evolucionar, el mercado asegurador se encuentra inmerso en numerosos cambios. Frente al uso del dato y sus múltiples funciones, María Jesús Castro prevé que “evolucionará por las herramientas que disponemos. Toda la toma de decisiones de manera rutinaria y automatizada ligada a inteligencia artificial es algo que hay que adoptar, pero esto no ha hecho más que empezar; se irá sofisticando y llegaremos a ser capaces de delegar temas mucho más complejos en estos tratamientos que hace la tecnología con los algoritmos”.

Para la directiva tenemos que sacar más provecho a la información que tenemos. “Yo creo que beneficia al cliente disponer de datos y usarlos bien, forma parte de las compañías que tengan una ética y unos valores sobre esa buena utilización de los datos ¿Cómo vamos a personalizar los productos si no tenemos información?”.

Viniendo de un sector más tradicional y conservador, Castro afirma que urge otorgarle “una mirada diferente, incorporar perfiles distintos que nos incorporen esa mirada. Aprovechar el conocimiento que tenemos dentro del sector, que es mucho, pero enriqueciéndolo con esa parte fresca que viene de fuera y que puede venir de otros sectores”.

Esto se conseguiría con perfiles más digitales: “Tenemos que ser capaces de saber qué queremos conocer de los datos. Es un punto al que hemos llegado todas las compañías y estamos dando pasos para tener una verdadera utilización de los datos que tenemos y de los que podemos conseguir, porque hay mucha información fuera que se puede utilizar sin vulnerar ninguna legislación, información de mis asegurados y de perfiles similares a los de mi asegurado, sacar patrones. Has de estar preparado para cubrir las necesidades de los clientes, y eso no lo puedes hacer sin datos. Si llegas después, es tarde. La velocidad es clave”.

Salud Digital y aseguramiento 

La Salud también cambia al ritmo que evoluciona la tecnología. Lo vemos en nuestra forma de cuidarnos, de tratarnos y las técnicas que se usan. Como nos cuenta Castro, la estrategia desde el principio iba enfocada “a tener un ecosistema de salud digital. Hemos trabajado para lograr los elementos que la hacen posible y ahora podemos combinarlos para dar soluciones de salud digital más integradas”. ¿Un ejemplo? “Muchos, desde ‘Quiero cuidarme’, hace un par de años, hasta ‘Quiero cuidarme más’, que lo acabamos de lanzar.  También ‘Digital Doctor’, que es salud digital a distancia, o smart healthpoints, que son sitios donde realizar no sólo una consulta sino una prueba diagnóstica a distancia”.

Pero con la salud hay que tener más cuidado, cualquier fallo, le decimos… “Imagina que con el móvil puedes, por ejemplo, enviar una imagen de una mancha que te preocupa; el médico puede hacer un análisis previo sin que tengas que desplazarte para indicarte si tienes que ir a una consulta o despreocuparte. La plataforma coordina todos los elementos necesarios, tanto humanos como tecnológicos, para proveer ese servicio que se pueda llamar de verdad salud digital. Va con nuestra estrategia de cómo tiene que evolucionar el aseguramiento”.

Perfiles que aporten valor 

Esa evolución va de la mano de lo que el usuario demanda, pero ¿cómo está cambiando el uso de la tecnología en el día a día de las empresas? “Hará desaparecer puestos de trabajo, pero sobre todo funciones, porque también aparecen otros puestos. No nos podemos quedar parados pensando que vamos a seguir haciendo lo mismo. Habrá que hacer otra cosa, tener ganas, querer cambiar y reinventarnos. Los trabajos repetitivos desaparecerán. Se hace más sencillo, más ágil, más cómodo y más eficiente. Se podrá aportar más valor”. Castro, además, opina que se necesitarán “perfiles para los que todavía no existe la formación”.

Desaparecerán puestos y otros ganarán valor ¿y el CIO, qué lugar ocupa? “Tendrá un papel relevante en esta transformación y en la evolución de los negocios. Somos parte del negocio y colaboramos de igual a igual. El CIO es más relevante que nunca como impulsor del cambio. Ahora, los líderes de las empresas en el área tecnológica han de entender que tienen que saber de negocio y negocio tiene que colaborar con la tecnología”. 

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