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Brunch con Elena Gónzalez-Blanco, general manager of Europe en Coverwallet an Aon Company
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Brunch con Elena Gónzalez-Blanco, general manager of Europe en Coverwallet an Aon Company

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LAS BARRERAS ENTRE EL MUNDO DE LA CIENCIA Y LAS LETRAS CADA DÍA SON MÁS DIFUSAS Y AHORA ESTOS DOS MUNDOS TRABAJAN JUNTOS. EL MEJOR EJEMPLO DE ESE PERFIL HÍBRIDO, UNO DE LOS MÁS DEMANDADOS EN LA ACTUALIDAD, LO ENCONTRAMOS EN ELENA GONZÁLEZ-BLANCO, GENERAL MANAGER OF EUROPE EN COVERWALLET Y MIEMBRO DEL COMITÉ EJECUTIVO DE AON IBERIA. NOS SORPRENDE SU CAMALEÓNICA CARRERA EN ASCENSO CONTINUADO, SU PASIÓN POR LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y SU ILUSIÓN POR LOS NUMEROSOS PROYECTOS QUE HA EMPRENDIDO. ¡PERO SI NO SABÍA NADA DE SEGUROS! AHORA, TIENE SU TÍTULO DE MEDIADORA; ES ESTE SIN DUDA UN HECHO QUE LA DEFINE A LA PERFECCIÓN: PARA ELLA NADA ES IMPOSIBLE.

 

 

Reconoce que, aunque parece que su carrera ha dado muchos giros, “siempre he hecho lo mismo. Cómo transformar el mundo y cambiar la forma de pensar de una empresa para acercarla a la tecnología. Esto ha marcado mi carrera, servir de traductora entre el mundo de la tecnología y los negocios”. Recuerda cómo fue su paso al mundo asegurador: “Me llamó Iñaki Berenguer para proponerme liderar el proyecto de CoverWallet en Europa. No entendía por qué me quería a mí, ¡no sabía nada de seguros!”. Eso sí, reconoce, “tuve la sensación de que era una oportunidad única”. “Desde que llegué -prosigue- he ido empapándome de toda la información de seguros. Es un sector apasionante y muy desconocido desde fuera, pero es muy amplio y tiene un potencial de transformación digital brutal”.

 

Tecnología humanizada

Ver desarrollarse una pequeña startup que tiene un crecimiento anual del 400% hasta llegar a formar parte de uno de los bróker más grandes del mundo (AON) hace que el proyecto sea aún más ilusionante, reconoce. “Yo llevaba la parte de negocio en Europa, fuera de Estados Unidos, que es donde se creó CoverWallet. Es una compañía americana, pero con ADN español”, explica. “Es más, toda la parte de tecnología se desarrolla en España”, matiza.

Para la directiva su carrera nunca ha sido una traba (estudió Filología) sino todo lo contrario, de ahí su trabajo en humanizar las máquinas. “Las barreras de la Inteligencia Artificial se están borrando. El reto es que las máquinas se parezcan a los humanos. No deberíamos hacer la separación de las letras y las ciencias, porque ahora sabemos que se mejoran las máquinas con la lingüística; las humanidades son fundamentales para mejorar esa tecnología. Mi carrera ha sido una ventaja ya que he podido trasladar esa visión de las letras a la tecnología y no quedarme en una visión puramente matemática”. A su juicio, son fundamentales esos perfiles híbridos: “Si me tuviera que definir sería más un traductor o bróker entre el mundo de la tecnología y el negocio”.

En esa humanización de la tecnología, nos revela que sigue alimentando su parte académica dando clases, conferencias o impulsando uno de los proyectos que creó, un Laboratorio de Innovación en Humanidades Digitales de la UNED para acercar la IA al día a día de todas las personas. Ahora, por ejemplo, investigan a través de esta tecnología temas que preocupan a la gente. “Durante el confinamiento, analizando las letras de la música que escuchaba y que se ponen de moda, queremos conocer el sentimiento y los temas que más preocupan a la gente usando la IA”.

 

Sé agile

Valora también el momento que vivimos, y que nos obliga a hacer este Brunch a través de pantalla. cree que supone, en términos de transformación digital, un avance sin precedentes: “Ha supuesto un acelerador para alcanzar la era digital. Si antes nos preocupaba que los robots nos quitaran el trabajo, ahora está en boga la telemedicina, las plataformas de educación,… y hemos tenido que aprender a marchas forzadas cómo funcionan los canales digitales. Esto ha supuesto un cambio revolucionario en el mercado”.

En su caso, “ya habíamos nacido en este entorno. La videoconferencia era algo habitual en mi día a día y con mi equipo”. No obstante, afirma, “las relaciones humanas son insustituibles”. “En mi rol como directora de Europa, que estoy en proceso de apertura de nuevos negocios, creo que es fundamental conocer a esa persona; aunque se haya intentado hacer por webcam, no ha sido lo mismo. Esta virtualidad perpetua no es lo ideal, hay una parte personal que la tecnología no va a cambiar nunca. Tenemos que encontrar un equilibrio”.

A través de esa ampliación de negocio que ahora tiene CoverWallet miramos con Elena el pasado para ver cómo se ha transformado esa startup tras su unión con AON: “El reto es transformar el negocio tradicional utilizando la tecnología y dando la experiencia de usuario que se necesita; este era el alma de la startup. Ahora el reto más bonito es el de integración, el reto cultural”. Como parte el Comité de Integración, explica, “cómo hacer que la cultura agile y startup se integre en el broker, coger lo bueno y aprender de lo que nosotros no teníamos y trasmitir lo que nosotros hacemos. Además de seguir atrayendo talento tecnológico y retener el que tenemos”.

¿Por qué tenemos que renunciar?

Como miembro del Consejo de AON y de CoverWallet, Elena no atribuye la falta de diversidad femenina en los Consejos de Administración a la tipología de la empresa, ya que en ambas la proporción de mujeres sigue siendo baja, ni al perfil, sino a que es un problema cultural y social. “Hay falta de talento femenino en los puestos de alta dirección, creo que las exigencias son altas para las mujeres y, además de la maternidad, la conciliación es el gran freno”. “Yo lo he visto en muchas mujeres que me han rodeado y creo que ese es principal problema. Hay que cambiar la política de conciliación que tenemos”. Espero que esta situación ayude a ser más flexible con el tema del teletrabajo”. Otro tópico que creo que es cierto es que también “nosotras somos nuestra propia barrera”.

Además, es necesario que no solo concilien las mujeres, sino también los hombres. Estamos los dos igual, no tiene que haber siempre uno que tenga sistemáticamente que renunciar. No hay por qué renunciar a nada”.

Recalca la importancia de conocer a mujeres que han tenido una carrera interesante y de poder estar en charlas de mujeres, de inspiración femenina; pueden ayudar a orientar a aquellas mujeres que necesitan confianza, que se den cuenta de que con su talento pueden dar el salto de un sector a otros. Y su experiencia puede ser muy enriquecedora para otras.

¿Cuál es el freno de las mujeres en las carreras STEM? “Creo que es un tema educativo y cultural. Cuando estudias una carrera no sabes cómo será el mercado laboral; por ello la orientación es importante. Se está trabajando para paliarlo, pero la verdad es que sigue habiendo un freno en estos perfiles. Las familias deberían trabajar desde el comienzo en esa igualdad y que no haya una separación desde la infancia.

Además, las carreras deberían evolucionar, “porque la universidad no se ha transformado y creo que se debería cambiar la estructura de la formación, carreras mixtas y amplias. La tecnología debería formar parte de todas ellas”.

 

Showing by doing

Emprender y evolucionar, estos dos verbos podrían ser las palancas para llegar a ser de verdad diversos. “La personalidad es importante porque a veces nos cerramos las puertas; es más difícil ser una alta directiva cuando eres mujer y más, si eres madre. Hay un problema cultural que está asentado y que va a costar quitarlo. Hay que tener un saco de boxeo para afrontar los continuos golpes”, se sincera.

En cuanto a las oportunidades de empleo reconoce que hay una ventaja en las cuotas; “al final la predisposición de que haya más mujeres con las nuevas leyes en pro de la diversidad nos darán un impulso. Pero hay que luchar en el showing by doing, educarlo y predicar con el ejemplo, no repetir los roles del pasado”.

En su opinión, al sector aún le falta para ser diverso. “Veo que es aún tradicional, aunque, una vez que estás dentro, sí hay más variedad de la que se ve desde fuera”. Recuerda que la primera vez que estuvo en la Semana del Seguro, “hace dos años, me llamó la atención la edad, hay poco talento joven en seguros y también la formalidad, aún es un sector muy tradicional por el sentido cultural. Y realmente poco tecnológico”. “El discurso que se está haciendo es que todo está cambiando, pero lo digital viene como añadido, no como esencial. Siempre se hace referencia a lo digital pero no vertebra la estrategia. Estamos en la tormenta perfecta para dar ese cambio y transformarnos.

“Creo que las exigencias son altas para las mujeres cuando son directivas y, además, la maternidad y la conciliación suponen un gran freno. Hay que cambiar la política de conciliación que tenemos”

Vertebrar la tecnología

¿Y qué le falta al sector para ser 100% digital? “El Seguro es más acíclico y sus interacciones con el cliente son escasas, no ha tenido una necesidad imperiosa en digitalizarse. Estamos en un momento en el que la IA ha llegado tan rápido que la capacidad de reacción debe ser inmediata. En los próximos años va a cambiar el tipo de clientes. Por ejemplo, el mercado de venta on line de pólizas para pymes tenía una cuota de un 4%, pero en los próximos años la tendencia va a invertirse, va a estar en un 70%. No es un cambio de la noche a la mañana, sino un cambio de producto; una personalización de ese producto y adaptarlo a tu cliente y una oferta dinámica”. Es decir, puntualiza, “supone cambiar el concepto de compañía, incluso cambiar la concepción del riesgo a una temporalidad mucho más corta y cambiar el propio proceso de suscripción. Esa agilidad se tiene que hacer en todas las áreas, de la mano de alguien que entienda el sector y que sepa tocar todas esas palancas para lograr esa transformación real”.

¿Y cómo será ese futuro? Elena reconoce que es difícil de predecir, pero fácil de imaginar: “El cambio que estamos viendo es un proceso que ya se ha iniciado, y que vendrá de la mano de la colaboración entre mundo tecnológico y no tecnológico, donde se difuminan las carreras profesionales y el Dato dará el poder de ofrecer la personalización que el cliente necesita. Pero para que ese cambio se origine no basta con meter la tecnología en la última slide, sino integrarla de verdad en todos los procesos”.

 

 

 

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