El Parlamento Europeo aprobó ayer nuevas normas para reforzar los sistemas de supervisión financiera con el objetivo de lograr unos mercados "más seguros, combatir el blanqueo y proteger mejor a los consumidores". La nueva ley, ya acordada con los ministros de la UE, actualiza las autoridades europeas de supervisión financiera de la UE establecidas en 2010.