estás en http://www.inese.es/Noticias/Detalle Noticia
Por Redacción BDS - 20/07/2009
Una investigación iniciada hace un año por la Policía Local de Pontevedra, y dirigida por el Juzgado de Instrucción número 1, ha destapado la existencia de una organización a nivel provincial que se dedicó a estafar a once compañías aseguradoras con falsos siniestros de vehículos ya accidentados previamente y ficticiamente reparados y vendidos. Las cantidades timadas, según publica La Voz de Galicia, ascienden a 388.000 euros, entre dinero desembolsado y cantidades que fueron reclamadas pero paralizadas a tiempo. En la operación, denominada Poza, están imputadas 27 personas.
Según la información ofrecida por la propia Policía Local de Pontevedra, la estafa partía de dos empresas radicadas en la ciudad de Lérez, una dedicada a la compraventa de vehículos, reparaciones mecánicas y de chapa y pintura, y otra creada posteriormente para la compraventa de coches siniestrados. Esta segunda firma se constituyó tras las inundaciones del 2006, cuando las riadas dejaron numerosos coches dañados en garajes de edificios, y es la que hizo todas las transferencias de compra y venta. La primera empresa operaba a través de la segunda, que utiliza sus instalaciones para preparar los vehículos con objeto de simular segundos falsos accidentes.
El diario gallego explica que los titulares de los coches inicialmente dañados por las inundaciones o por otras causas daban parte al seguro, cobraban la indemnización y vendían los restos, actividad totalmente legal que nada tiene que ver con la estafa. Pero esos vehículos eran adquiridos luego por las dos empresas de la organización para distintos usos. Unos eran reparados, vendidos y puestos en circulación; otros eran vendidos sin más a chatarrerías, y un tercer grupo, de coches irreparables, eran ficticiamente arreglados. Después de esa falsa reparación, se fingía un contrato de compraventa también ficticio con una tercera persona, como si estuvieran realmente en condiciones de circular. Y una vez realizada esta operación se aseguraba el coche para posteriormente simular un siniestro y reclamarle a la compañía la indemnización correspondiente. Los tipos de siniestros que se fingían eran incendios, robos y accidentes de tráfico graves.
Palabras clave: seguros de automóviles , españa , fraudes , delincuencia
Para realizar comentarios es necesario estar registrado