El proyecto pretende incrementar la seguridad alimentaria de 40 familias en
el cantón
El Triunfo, a través del establecimiento de huertos orgánicos en los hogares
y la formación de las familias en agricultura, nutrición, seguridad
alimentaria y salud. Los huertos facilitan el acceso y la disponibilidad de
alimentos nutritivos y la generación de ingresos en el hogar.
Los huertos diversificados serán establecidos en los 40 hogares. Se
cultivará gran variedad de alimentos nutritivos y saludables como coles,
pimientos, tomates, pepinos,
remolacha, cilantro, pepinos, zanahorias, etc. El equipo de HPP -líderes de
área, colíderes y líder de proyecto- será el encargado de proporcionarles la
formación y la asistencia técnica necesaria para que inicien sus huertos y
los desarrollen eficazmente.
Serán los encargados también de supervisar y apoyar el trabajo en los huertos por parte de las familias. Los huertos serán cercados con caña y bambú para protegerlos. Los abonos que serán utilizados son naturales, que podrán ser elaborados por ellos mismos, aprendiendo las técnicas necesarias. También introducirán plantas repelentes de mosquitos, con el fin de proteger los huertos y el entorno de la familia, puesto que éstos son causa de enfermedades.
La formación tratará temas como el uso y la gestión de la tierra; la
planificación de la
economía familiar, la seguridad alimentaria y la salud; etc. De esta manera,
las familias
aprenderán a planificar y utilizar la tierra para obtener un mayor
rendimiento,
incrementar la economía familiar y mejorar la salud de sus miembros.
Aprenderán qué otros alimentos con más nutrientes pueden cultivar, como
legumbres, frutas y vegetales.
Esto es importante porque muchos agricultores únicamente cultivan alimentos básicos como el maíz. También aprenderán a elaborar un presupuesto familiar y los beneficios que éste supone, con el fin de hacer frente a los retos económicos durante el año. En materia de seguridad alimentaria, la formación trata la planificación familiar para asegurar la disponibilidad de alimentos suficientes todo el año. Aprenderán la plantación de cultivos resistentes a la sequía (la mandioca, la batata, el mijo, el sorgo) fuera de la temporada de lluvias; de cultivos diversificados, con gran variedad de vegetales; y todas sus cualidades nutritivas y saludables.
Ecuador es un país de renta media. Su índice de Desarrollo Humano es de 0,771, lo que le sitúa en el puesto 89 de 177 países. Sin embargo, existe una gran disparidad económica, con un patrón de desarrollo no equitativo. Esta inequidad es mayor en las zonas rurales, donde el acceso a los servicios sociales básicos está muy limitado.
Aproximadamente el 63% de la población menor a los 18 años vive bajo la línea de pobreza. Más de 3 millones de niños pertenecen a familias privadas, o en alto riesgo de estarlo, de sus necesidades básicas de alimentación, vivienda, educación y salud.
Más de un millón de niños trabajan para sobrevivir y mantener a sus familias (21%). El Cantón El Triunfo se caracteriza por el círculo de pobreza en el que viven sus habitantes, en muchos casos de pobreza extrema. La actividad principal es la agricultura, con el cultivo de banano, arroz y otros de ciclo corto. Gran parte de la población vive con menos de dos dólares diarios, sin acceso a alimentos suficientes, nutritivos e inocuos, porque no tienen capacidad económica para adquirirlos y porque su producción interna es muy escasa. Son familias que se dedican principalmente a la agricultura trabajando, generalmente, en haciendas bananeras ajenas. Los ingresos mensuales de estas familias no superan los 180 –200 US$, con un 60% de mujeres viviendo en la pobreza. La inseguridad alimentaria es originada principalmente por los escasos conocimientos y prácticas alimenticias adecuadas, y por el deficiente acceso a material agrícola para cultivar alimentos nutritivos. Algunas de las consecuencias son un alto índice de mortalidad infantil y de enfermedades infecciosas y un deficiente desarrollo económico y social de estas comunidades rurales. Todos estos problemas son los que pretende hacer frente el proyecto, a través del establecimiento de huertos familiares en los hogares, acompañados de una formación amplia en gestión agrícola y nutrición.
La iniciativa surge ante la deficiente economía familiar, la inseguridad
alimentaria, y los
escasos conocimientos en materia de salud, higiene y nutrición, que tienen
terribles consecuencias, principalmente en los más pequeños. Ante esta débil
coyuntura, el establecimiento de huertos en los hogares permitirá a las
familias no sólo mejorar su alimentación, teniendo acceso a alimentos más
saludables y nutritivos, sino también reducir el gasto familiar dedicado a
la alimentación. La formación en nutrición, economía familiar, higiene y
salud, les permitirá adquirir hábitos más saludables y adecuados, que
aplicarán y se mantendrán entre las generaciones venideras. La introducción
de huertos diversificados, la información, la difusión de los conocimientos
y la concienciación permitirán a las familias tener acceso a alimentos de
calidad, conocer y practicar una gestión adecuada de su tierra y, por tanto,
crear un círculo de buenas prácticas que conlleva resultados positivos
inmediatos y a largo plazo, no sólo entre los formados, sino en la unidad
familiar y comunitaria.
El proyecto pretende fortalecer la seguridad alimentaria de 80 familias
en el cantón El Triunfo, a través de la introducción de la cría de pollos en
los hogares y la formación de las familias en estos ámbitos del desarrollo.
El proyecto proporcionará 30 crías de
pollos de diversos tipos a 40 familias. Además, proporcionará el balanceado,
vitaminas, vacunas y todos los materiales necesarios para establecer los
criaderos a las 80 familias beneficiarias. Pasados seis meses, las 40
familias que habían recibido las crías, deberán devolver el mismo número a
otras nuevas 40 familias, que ya habrán establecido los criaderos y cuentan
con el alimento y todo lo necesario para el cuidado de las crías que van a
recibir. Se establece así, una cadena ilimitada de redistribución de crías.
La idea fundamental es extender los resultados a nuevas familias de la
comunidad, multiplicando los efectos positivos, generando un liderazgo y
organización comunitarias. Para ello, todas las familias establecerán un
banco comunitario, destinado a proporcionar los alimentos, vacunas y
vitaminas, y los materiales para los criaderos a nuevas familias. Cada una
de las 80 familias beneficiarias iniciales, una vez los pollos comienzan a
producir huevos, adquieren el compromiso de proporcionar al banco una
docena, con el fin de generar ingresos. Este dinero acumulado será utilizado
para la compra de todo lo necesario en el correcto cuidado de las crías para
nuevas familias.
Así, una vez reciban las crías de las familias anteriores, dispondrán de
sus criaderos, alimentos y cuidados, al igual que el resto de las familias
de la cadena.
Las crías que van a ser distribuidas serán pollos criollos principalmente,
que una vez han crecido, son utilizados para engorde, con el fin de comerlos
o venderlos; para poner huevos (cluecas); y para reproducirse. En este
sentido, la cría de pollos supone no sólo el acceso a carne avícola,
nutritiva y saludable, sino también acceso a huevos, tanto para el consumo
familiar como para la venta en el mercado local; y la reproducción para
obtener más crías. Con la cadena de redistribución y los bancos comunitarios
el proyecto y sus resultados se extienden a lo largo de los años y permite
aumentar cada vez más el número de polluelos para criar, alimentar y vender,
y el número de familias beneficiarias.
El equipo de HPP -líderes de área, colíderes y líder de proyecto- será el encargado de proporcionarles la formación y la asistencia técnica necesaria para que realicen su labor de crianza de forma efectiva. También se encargará de asistir y capacitar a las familias para que inicien actividades generadoras de ingresos y hacer planes y presupuestos familiares. Algunas de esas crías, una vez hayan crecido, podrán ser gallinas cluecas, cuya función es poner huevos.
Ecuador es un país de renta media. Su índice de Desarrollo Humano es de 0,771, lo que le sitúa en el puesto 89 de 177 países. Sin embargo, existe una gran disparidad económica, con un patrón de desarrollo no equitativo. Esta inequidad es mayor en las zonas rurales, donde el acceso a los servicios sociales básicos está muy limitado.
Aproximadamente el 63% de la población menor a los 18 años vive bajo la línea de pobreza. Más de 3 millones de niños pertenecen a familias privadas de sus necesidades básicas de alimentación, vivienda, educación y salud. Las mujeres son otro grupo muy afectado por la pobreza. El acceso y el control sobre la propiedad de la tierra siguen estando limitados para la mayoría de ellas. La crisis económica ha incrementado la carga que llevan las mujeres en el hogar, que en muchos casos son las únicas cabeza de familia. Los precios de los alimentos han incrementado la inflación y los costes del transporte de los productos.
El Triunfo es uno de los 28 cantones de la provincia de las Guayas. Su
población es eminentemente rural. Son familias que viven con menos de dos
dólares diarios y que no tienen acceso ni disponibilidad de alimentos
suficientes, nutritivos e inocuos, porque no tienen capacidad económica para
adquirirlos y porque su producción interna es muy escasa. Son familias que
se dedican principalmente a la agricultura trabajando,
generalmente, en haciendas ajenas en el cultivo del banano. El cantón se
caracteriza por el círculo de pobreza en el que viven sus habitantes, en
muchos casos de pobreza
extrema. Algunos de los detonantes de este terrible círculo vicioso son las
deficientes condiciones económicas y la inseguridad alimentaria familiares.
En el primero de los casos, los bajos ingresos (las familias sobreviven con
menos de dos dólares diarios), el deficiente acceso al crédito y
oportunidades de negocio, y el deficiente desarrollo de la actividad
agrícola y comercial constituyen algunas de sus principales causas.
Ante esta débil coyuntura, la introducción de la cría de pollos en los hogares permitirá a las familias no sólo mejorar su alimentación, teniendo acceso a alimentos nutritivos, sino también reducir el gasto familiar dedicado a la alimentación. Al mismo tiempo, permitirá fortalecer la economía familiar, puesto que las familias serán formadas y capacitadas para planificar y presupuestar las necesidades de la familia, alimento, salud, higiene, educación y transporte. La formación específica en salud, higiene y nutrición, les permitirá adquirir hábitos más saludables y adecuados, que aplicarán y se mantendrán entre las generaciones venideras.
El proyecto tiene como objetivo incrementar la calidad de la enseñanza en la provincia de Cabo Delgado, Mozambique, a través de la formación de tres futuras docentes de primaria en la Escuela de Formación de Profesores –EPF- de Cabo Delgado gestionada por ADPP- Mozambique en aquella provincia. El proyecto se dirige a mujeres debido a que cuentan con menos posibilidades de acceso a una educación de calidad con motivo de cuestiones culturales, sociales, embarazos prematuros y a diversas prácticas tradicionales discriminatorias que dificultan su formación. Las maestras se convertirán en un referente para las niñas y, del mismo modo, animarán a sus familias a proporcionarles una educación en las escuelas. El periodo de formación es de 1 año. El mes de Enero estará dedicado a la matriculación de los estudiantes, su adaptación al medio y a la Escuela. El 1 de Febrero comenzará el curso académico para 25 futuras docentes de primaria que, una vez graduados, ejercerán su labor docente en áreas rurales y periurbanas del país.
Gracias al acuerdo suscrito entre ADPP-Mozambique y el Ministerio de
Educación mozambiqueño, tras su formación académica las estudiantes
graduadas serán contratados por dicho Ministerio como maestros y maestras de
educación primaria en
áreas rurales del país. De este modo no sólo se contribuirá a la mejora de
la calidad educativa del país, sino que además se facilitará la inserción
laboral de las estudiantes.
La formación que recibirán tiene un carácter integral. Los estudiantes reciben una formación teórica en la EPF y, además, practican como docentes de primaria en escuelas cercanas a la EPF. Asimismo, los futuros maestros y maestras serán formados como dinamizadores comunitarios a través de su período práctico. La exitosa experiencia en las EPF de Mozambique, Angola, India y Malawi ha demostrado que el papel de los docentes como dinamizadores comunitarios contribuye de modo positivo a la estabilidad, la reconstrucción de países en conflicto y a la reactivación del proceso de desarrollo. Una vez concluida la formación, las estudiantes generarán un impacto educativo directo y positivo en al menos 50 niños y niñas al año, por lo que,de modo directo, 5.000 niños y niñas se beneficiarán de sus acciones. Además, directa o indirectamente, miles de personas se beneficiarán de las actividades y esfuerzos llevados a cabo en su trabajo futuro. Los estudiantes de la EPF, durante su periodo formativo tienen que realizar diversas acciones en la comunidad. En grupos de varios estudiantes implementan microproyectos sobre malaria o el VIH/ SIDA, iniciativas agrícolas, clubes de mujeres o la construcción de pozos y letrinas.
El programa tiene una duración 12 meses de Enero a Diciembre, y consta de
13 períodos que tiene un carácter tanto teórico como práctico:1-Entendiendo
la formación
de profesores en las EPF; 2-Prácticas como profesor de primaria asumiendo
una clase; 3-Desarrollando una clase como adulto para los más pequeños;
4-Enseñando a los más pequeños; 5-Estudiando Ciencias Naturales; 6-Enseñando
a los mayores; 7-Estudiando disciplinas de Humanidades; 8-El grupo funcional
viajando e investigando; 9- Enseñando todas las disciplinas y estudiando
didáctica de forma teórica y práctica; 10- Estudiando las disciplinas
escogidas individualmente; 11-Enseñando todas las disciplinas y terminando
la didáctica; 12-Pasando los exámenes individualmente; 13- Disciplinas del
currículo-Estudio y exámenes finales.
Cabo Delgado es la provincia más pobre y donde las tasas de analfabetismo, mortalidad infantil e indicadores de salud son más preocupantes. El diagnóstico de AECID 2004- 2009 del sector educativo en la provincia concluye que la calidad de la educación debe ser una prioridad y muestra grandes disparidades a nivel interprovincial y en los distritos de Cabo Delgado. Es la provincia con mayor analfabetismo, un 68%, frente al 53,6% del resto, una de las menos desarrolladas en el ámbito educativo y un escaso porcentaje de docentes cuenta con una educación psicopedagógica de calidad. En 2009 el Ministerio de Educación afirmaba que de los 4.466 docentes de primaria de 1º a 5º grado 1.343 carecían de cualquier formación pedagógica y que de los 1.333 de 6º y 7º 334 se encontraban en la misma situación. Además, la educación en la mayoría de las escuelas primarias se caracteriza por el hacinamiento, deficientes infraestructuras, escasez de materiales y el fracaso escolar. Cerca de 300.000 menores en edad escolar no acuden a la escuela debido a la falta de docentes, infraestructuras básicas y tradiciones culturales que relegan a las niñas al ámbito doméstico. Los distritos de actuación, Quissanga, Ancuabe, Macomia y Meluco, presentan los peores indicadores.
El proyecto pretende mejorar las condiciones socioeconómicas y de salud
de 5 mujeres afectadas e infectadas por el VIH/SIDA en el distrito de Boane,
provincia de
Maputo, a través de tres componentes fundamentales. En primer lugar, el
fortalecimiento de las capacidades y habilidades de las 5 mujeres afectadas
e infectadas por el VIH/SIDA en materia de costura y salud. Este primer
componente proporciona formación técnica en corte y confección, con el fin
de que ellas elaboren uniformes escolares, telas mosquiteras y otras prendas
para vender y distribuir en la comunidad.
Este conocimiento técnico y operacional promoverá su integración en el mercado laboral, favoreciendo su empoderamiento tanto en la unidad familiar como en su comunidad. También serán formadas en “Habilidades para la Vida”, que les permitirá conocer sus derechos fundamentales y ejercerlos; actuar como modelo para otras mujeres en la comunidad; y les proporcionará habilidades para planificar e implementar acciones de asesoramiento a personas que así lo necesiten, a través de actividades lúdicas, palestras y discusiones públicas. Todo ello permitirá su desarrollo personal y su empoderamiento. Otro elemento de este componente es la formación como activistas de Salud y VIH/SIDA. Esta formación es específica para trabajar en acciones de asesoramiento y test voluntario y de movilización y sensibilización de los miembros de la comunidad en esta materia. El segundo componente es la adquisición y distribución de preservativos femeninos. El uso de los mismos constituye un elemento fundamental para luchar contra la expansión del VIH/SIDA, principalmente entre las adolescentes. El tercer componente es la realización de campañas de asesoramiento, información y sensibilización sobre los derechos de la mujer y contra los abusos de género, actividad llevada a cabo por las 5 mujeres formadas como activistas de salud y VIH/SIDA y en Habilidades para la Vida. Estas campañas difunden la información, asegurando que el abuso de género sea una materia que continúe presente en la agenda comunitaria. Los elementos básicos son los materiales IEC –Información, Educación y Comunicación-, el objetivo de diálogo sobre discriminación de género y la promoción de la salud reproductiva.
En la actualidad, 3.200.000 mozambiqueños están infectados por el virus
del VIH/ SIDA (16% de la población) y la cobertura sanitaria alcanza
únicamente al 40‐50% de la población. Esto significa que el otro 50% no
dispone de unidades de salud a las que acudir. En Mozambique, las
enfermedades transmisibles o epidemias como la malaria, la diarrea, la
tuberculosis y el VIH/SIDA son las principales causas de mortalidad y
morbilidad. La incidencia del VIH/SIDA agrava y aumenta el efecto mortífero
de las otras enfermedades. Mozambique está entre los 10 países del mundo más
afectados por el VIH/SIDA, con una incidencia actual del 16.2% en personas
entre 15 y 49 años. El VIH/SIDA provoca la muerte y enfermedad de una
población en su mayoría joven y potencialmente productiva. Las mujeres
tienen un desigual acceso a la prevención de VIH/SIDA, al tratamiento,
cuidado y apoyo; es lo que se llama la “feminización de la epidemia”. En el
distrito de Boane, el Puesto Administrativo de Matola da Río las tasas de
infección entre las mujeres jóvenes y adolescentes son notablemente más
elevadas que las de los hombres (13% más elevado) y se enfrentan a altos
niveles de abuso y discriminación.
Sufren desigualdades sociales, su vulnerabilidad al abuso físico y mental
está claramente relacionado con su deficiente autonomía y estatus en la
sociedad y a su escaso acceso a las infraestructuras legales que apoyan sus
derechos. Las mujeres tanto afectadas como infectadas por el VIH/SIDA son
económicamente dependientes y tienen un acceso limitado al empleo,
educación, formación, dinero y crédito; no terminan la educación básica; y
la opción de las mujeres en cuanto al sexo seguro es mínima, dado que el
preservativo femenino es caro y de difícil acceso y además la población
masculina se muestra reacia a la contracepción. El SIDA se presenta no sólo
como un problema sanitario, sino que incide negativamente tanto en la esfera
económica como en la esfera social. Desde el punto de vista económico, el
SIDA tiene un impacto negativo en los sectores productivos. El capital
humano se ve reducido, se pierden trabajadores/ as cualificados/ as y se
producen desequilibrios entre recursos humanos y la necesidad de mano de
obra cualificada. Las pequeñas economías familiares también sufren los
estragos del SIDA y los gastos inherentes a la enfermedad son, en la mayoría
de los casos, imposibles de asumir. La epidemia ha contribuido también a un
rápido deterioro tanto de lossistemas públicos de salud como del sistema
educativo. Desde una perspectiva social, la enfermedad constituye una carga
tanto para el enfermo como para su familia. Esta carga asistencial es
soportada fundamentalmente por mujeres y niñas, que deben abandonar su
educación para asistir a sus familiares enfermos y asumir el cuidado del
ingente número de huérfanos que arrastra la enfermedad.
La acción se hace necesaria para contribuir al empoderamiento de la mujer y a su desarrollo y el de los miembros de la comunidad. El proyecto promueve y asegura los derechos de las mujeres en la toma de decisiones hacia un sexo seguro y la adquisición de preservativos femeninos. La iniciativa contribuye a la integración social de las mujeres infectadas y afectadas por el virus, a su entrada en el mundo laboral, además de realizar actividades de movilización y sensibilización con toda la comunidad. También les facilitará una formación técnica en costura, lo que les permitirá fortalecer su economía familiar con su entrada en el mercado laboral y la generación de ingresos a través de la venta de los productos elaborados.
El proyecto tiene como fin realizar intervenciones para la mejora del
saneamiento y del acceso al agua potable en numerosas familias de la Región
de Oio en Guinea Bissau para la disminución drástica de las enfermedades
contagiosas acuciantes como el cólera, la diarrea o la malaria en las
comunidades del área de intervención. La acción ha sido promovida por ADPP
Guinea Bissau así como por numerosas familias beneficiarias del área
constituidas en grupos familiares que ven en esta colaboración un buen punto
de apoyo para el desarrollo global de las condiciones de vida. A través de
esta acción se identificarán conjuntamente familias beneficiarias que viven
en condiciones de pobreza en los sectores administrativos de Bissora, Mansoa
y Nhacra para, conjuntamente y con su apoyo, construir 6 letrinas familiares
y rehabilitar 6 viejos pozos ahora deteriorados para abastecimiento de agua.
En la década de los 90 se construyeron multitud de pozos tradicionales y la
mayoría de ellos se encuentra en estado crítico. La parte interna de los
mismos se encuentra deteriorada, presentan desniveles en su parte superior y
no tiene ningún sistema para taparlos.
Esto implica que sólo un 30% de las personas consuma agua canalizada en
condiciones normales para el consumo. El resto se abastece de agua poco
saludable.
Estas acciones irán acompañadas de un trabajo intenso de sensibilización y
capacitación de las comunidades por parte de personal experto en
movilización comunitaria, mejorando la toma de conciencia de las propias
familias en temas de prevención de enfermedades infecciosas, limpieza,
promoción de la higiene, cuidado del medio ambiente, etc. El trabajo con la
comunidad resultará en un mayor compromiso de los beneficiarios y un grado
alto de participación de los mismos en las actividades de construcción.
Las letrinas se ubicarán a un mínimo de 15 metros de distancia de las
viviendas familiares y al menos a 30 m. de distancia de los eventuales pozos
de agua existentes.
Los beneficiarios aportarán mano de obra no especializada para tareas de
transporte de materiales, excavación básica, medidas y su propia
alimentación. Los materiales se
transportarán desde la capital , Bissau, hasta el propio lugar de la
instalación de la letrina. La cantidad de cemento planificada servirá para
la cimentación de la instalación en forma rectangular. La fosa tendrá 1 m.
de diámetro y 3 m. de profundidad. El esqueleto de hierro medirá 1,48 m., la
placa de cemento tendrá 1,75 m y el total de la instalación medirá 3,75 m de
ancho. Los pozos, aún activos pero deteriorados, se rehabilitarán de tal
modo que queden operativos con mejores condiciones. Se les añadirá un
esqueleto de armazón de hierro de 1,8 m. El área cimentada será de 2,3 m con
un diámetro de 0,64 m y la boca del pozo será de 0,7 m. de altura y 0,64 m.
de diámetro. En cuanto la estructura se asiente se podrá utilizar. Los
beneficiarios recibirán de parte del personal del proyecto una serie de
indicaciones y recomendaciones de uso y mantenimiento y se hará el
seguimiento de su comprensión y utilización.
La campaña continua, realizada por personal experto del proyecto se dirigirá a los beneficiarios y población local en general. Los desplazamientos se realizarán en coche o en motocicleta para informar sobre los siguientes elementos: Importancia del saneamiento básico dentro y fuera de la vivienda; Importancia de la desinfección de alimentos; Filtraje del agua para consumo; El cólera; Cuidados de enfermos de cólera y de personas fallecidas; Limpieza de manos y desinfección; Las deposiciones humanas y su relación con las enfermedades; La higiene familiar; La hidratación en los niños y niñas pequeños; y Transmisión de las principales enfermedades infecciosas.
La población beneficiaria final es la población de los sectores de Bissora, Mansoa y Nhacra, en la Región de Oio. Cada letrina será utilizada por una media de 10 personas.
Cada pozo abastecerá de agua potable a unas 200 personas (100 personas directamente y 100 indirectamente). Así, el total de beneficiarios es de unas 1.260 personas. El país se encuentra en el lugar número 172 de 177 según el índice de Desarrollo Humano 2005 del PNUD. Según el Informe de las Metas de Desarrollo del Milenio de 2004, aproximadamente el 80% de la población vive con menos de USD 2 dólares diarios y el 16% de la población vive en extrema pobreza con menos de USD 1 diario.
Las estadísticas del país son poco fiables pero se estima que la población gira en torno a 1,4 de personas (censo de 1991). Sólo un 47% de la población urbana tiene acceso a agua potable o que la prevalencia de VIH/SIDA fue estimada en 2001 en un 6,7% en mujeres entre 15 y 24 años. En el ámbito sanitario cabe destacar que la malaria es la causa del 50% del gasto del país en sanidad y causa el 64% de las muertes infantiles. El área de influencia del Proyecto ADPP Child Aid engloba aproximadamente a 20.000 personas en los sectores administrativos de Bissora, Mansoa y Nhacra. En estos sectores administrativos reseñados las condiciones higiénicas de las familias son muy precarias.
Sólo el 22% de los habitantes utilizan letrinas tradicionales y un 48%, incluyendo gran cantidad de menores, hacen sus necesidades al aire libre en los alrededores de las casas.
Apenas el 30% de la población utiliza letrinas mejoradas.