Global Humanitaria emprende la campaña "El trabajo no es cosa de niños" en 2006, con el objetivo de informar, denunciar y difundir la situación en la que están inmersos 215 millones de niños en todo el mundo, niños que realizan tareas que perjudican su desarrollo psicológico, físico y emocional.
Aunque los niños trabajan por motivos diversos, la pobreza sigue siendo la causa principal del trabajo infantil: en esas circunstancias de ellos depende su propio sustento y a veces el de sus familias. Los niños trabajan sobre todo en el sector agrícola (7 de cada 10 niños trabajadores); en el de servicios y en la industria. Cuando un niño se ve obligado a trabajar, compatibilizar trabajo y asistencia a la escuela supone un esfuerzo que se traduce, en el mejor de los casos, en altos niveles de retraso y deserción escolar. Sin educación, se reproduce el círculo de la pobreza. El trabajo infantil está además relacionado con la exclusión social: cuanto mayor es la tasa de desempleo en adultos, también se incrementa. Y afecta por igual a niñas que a niños, aunque a partir de los 12 años, más a los niños.
El área de sensibilización de Global Humanitaria impulsa campañas informativas que pretenden acercar a nuestra sociedad la situación existente en los países donde la organización lleva a cabo sus proyectos.
Diversas organizaciones internacionales han denunciado el trabajo
infantil y han iniciado campañas para que los gobiernos emprendan acciones
en beneficio de los derechos y la protección de la infancia.
Pero la problemática ligada a la población en Perú no es de dominio público
y es necesario informar sobre la realidad existente en este país que afecta
a miles de niños de todas las edades.
DESCRIPCIóN DE LAS ACTIVIDADES
FORMATO DE LAS ACTIVIDADES: 12 SESIONES DE CUENTACUENTOS DE 45´ DE DURACIóN
LUGAR DE REALIZACIóN: LUDOTECAS / ESCUELAS / BIBLIOTECAS / LIBRERíAS DE MADRID Y OVIEDO.
FECHA DE REALIZACIóN: SEGUNDO SEMESTRE DE 2011
El público al que dirigimos esta acción son niños de hasta doce años de
Madrid y Oviedo. Se ha elegido a este grupo como beneficiario directo del
proyecto, porque la educación formal no incluye en sus agendas curriculares,
la temática del trabajo infantil.
Las acciones de sensibilización que se presentan en este proyecto son doce
sesiones de cuentacuentos que bajo un formato lúdico y participativo, les
muestran a los beneficiaros directos cuáles son sus derechos y cómo es la
vida de niños que viven y se ven forzados a trabajar en otros países. Estos
cuentos se centrarán en historias de niños trabajadores en Perú, que serán
los mismos protagonistas de la exposición fotográfica que se ubicará también
cuando se lleven a cabo las sesiones de cuentacuentos.
Además, al finalizar las sesiones, se entregará a cada niño unos pasatiempos bajo la temática del trabajo infantil que les ayudará a reflexionar, afianzar los conocimientos y compartir datos con amigos y familiares de su entorno.
Asimismo, estas sesiones de cuentacuentos se complementan con la ubicación de la exposición fotográfica itinerante Perú: Historias de Trabajo Infantil en formato de paneles enrollables. Dicha exposición muestra el trabajo infantil en el caso concreto del país andino, entorno al vertedero del Valle Sagrado donde muchos niños trabajan en los basurales para lograr sobrevivir. También refleja la dura situación de otros niños trabajadores como los pescadores del lago Titicaca, los guardanichos de Arequipa o los ladrilleros de Salcedo.
Los cuentos que se narrarán en cada una de las sesiones se publicarán también en el website de la campaña para que sean accesibles a profesores, personal educativo u otros narradores que quieran sensibilizar sobre los Derechos de la Infancia a otros escolares.
La campaña pretende movilizar la conciencia social mediante la transmisión de mensajes que inducen a la reflexión y a un cambio de actitudes que pueden contribuir a la erradicación del trabajo infantil.
Es necesario proporcionar un espacio de encuentro para trabajar con los niños, padres y madres que quieran participar en las sesiones de cuentacuentos y visitar las exposiciones. Igual de importante es concienciar a los padres y madres de la necesidad de transmitir valores solidarios, fomentar en los menores la inquietud acerca de los problemas en otros países y la corresponsabilidad norte-sur en poner en marcha iniciativas de solución.
Este proyecto persigue disminuir la vulnerabilidad ante el abuso y la explotación sexual y laboral y la promoción de los derechos fundamentales, mediante la provisión de protección, cuidados y refugio a 24 niñas en situación de desprotección social en el Hogar de Acogida Lal Bari, que lleva funcionando desde enero del 2005 gestionado por BSSK y GH.
El principal objetivo del Hogar de Acogida Lal Bari es ofrecer a las niñas los recursos necesarios para recuperarse de una infancia marcada por la miseria, los malos tratos y la marginación, dándoles la oportunidad de crecer en un entorno favorable a la integración social y a su desarrollo como personas. Para ello se les proveerá de un entorno seguro y estimulante, donde accederán a atención sanitaria, escolarización, educación no formal y asesoramiento psicológico. Siempre que sea posible y las condiciones sean apropiadas, se reintegrará a las niñas con sus familias.
Tras la identificación de niñas en estaciones de tren y calles de Calcuta
viviendo en edificios abandonados, parques e incluso en cajas de cartón en
plena calle, son invitadas a residir en el Hogar a través de trabajadores
sociales de BSSK y en algunas ocasiones a propuesta de otras personas,
organizaciones y autoridades locales.
En el Hogar de Acogida las niñas recibirán apoyo y acompañamiento constante,
y desarrollarán rutinas estables y espacios de convivencia saludables que
les permitan recuperar la confianza en sí mismas y en los demás. El proceso
de acogida comprende la adquisición progresiva de hábitos de alimentación,
higiene personal y convivencia con las demás niñas, que se trabajan
gradualmente para conseguir la correcta adaptación de las niñas a su nuevo
entorno.
Las actividades en las que se centra el Hogar para cumplir con sus objetivos son:
• Educación, que implica asistencia regular a la escuela, refuerzo
escolar y
materiales escolares.
• Una alimentación sana y equilibrada.
• Cuidado de la higiene y atención médica.
• Provisión de ropas y calzado para las niñas.
• Actividades de ocio y deporte.
• Seguimiento de un trabajador social para su reintegración familiar, cuando
sea posible, y en la sociedad a través de la adquisición de formación
profesional para conseguir un empleo.
Para desarrollar estas actividades, el Hogar cuenta con personal cualificado para el trabajo con las niñas, tanto en lo que respecta a las actividades escolares y de apoyo académico, como en cuanto al cuidado y la atención diaria en el Hogar. El responsable del Hogar, junto con el asistente, son los encargados de la gestión y coordinación del centro.
El funcionamiento y gestión del Hogar son supervisados mediante
inspecciones periódicas por parte de los órganos estatales indios,
competentes en materia de protección al menor y de control a organizaciones
humanitarias.