INTERRAPCION surge en el año 2006 de la colaboración de la Asociación MAGNI
con la Mancomunidad de Servicios Sociales de Mejorada del Campo y Velilla de
San Antonio.
Es un festival internacional de cultura Hip Hop por la fusión y solidaridad
entre culturas. Una cultura esencialmente vinculada a una asociación, MAGNI
conformada, entre otros, por artistas vinculados a este movimiento cultural.
Personas que ponen su potencial artístico al servicio de la transformación
de un entorno a menudo “manido” por su condición de juventud “adepta” a una
cultura urbana estigmatizada y poco reconocida.
Además la cultura HIP – HOP, tiene como componente ideológico el cambio, la transformación social, parte de la calle, de las personas, de la sociedad. La parte musical de la cultura HIP – HOP, el RAP, tiene componentes que inciden con fuerza y contundencia en los oídos de la sociedad, el uso locuaz de la palabra, el verso hecho música, permite lanzar mensajes, ideas y conceptos que a través de sus ritmos calan profundamente en todos los seguidores de este estilo. El ímpetu con el que utilizan la rima los MC, no deja indiferente a los neófitos de este estilo. Un RAP, un buen RAP, en el que el mensaje sea motor de cambio, que permita la reflexión nos aleja de un concepto primario en el que el RAP es una consecución de rimas, es mucho más que eso, es un ARTE y como tal, da pie al cambio, a la transformación.
INTERRAPCIóN, en sus cuatro ediciones anteriores, ha tenido como característica esencial la vinculación directa con causas sociales, es decir todos los fondos y el concepto propio del festival se ha orientado al desarrollo de programas e intervenciones sociales de gran calado mediático.
Entendiendo esta filosofía, En su quinta edición centra sus esfuerzos en atender la problemática social existente en el país de Haití. La elección de esta causa, que ha tenido un gran impacto social, no es gratuita. Forma parte del ánimo de MAGNI de estar en la vanguardia, de formar parte activa de la sociedad y de incidir en esta, de entender que una catástrofe de tal magnitud requiere una ayuda urgente centrada en una ayuda social de primera atención, pero que posteriormente y a lo largo del tiempo es necesario seguir desarrollando actuaciones y programas sociales que incidan en la mejora de la realidad y la calidad de vida del pueblo haitiano, intentando devolver aspectos sociales que vayan más allá de las necesidades primarias (alimentos y ayuda médica de urgencia), y que favorezcan la construcción de un futuro más prospero.
INTER-RAP-CIóN, tiene su sentido si entendemos la causa social que lo motiva.La causa social será Haití. De esta manera, todos los fondos recaudados, en el desarrollo del Festival estarán dedicados a atender a la población con mayores necesidades del país haitiano. Como hemos mencionado, nuestra propuesta de acción social esta determinada en crear un equipamiento que permite la mejora social de las personas haitianas, entendemos que la primera ayuda mandada por Naciones Unidas, ONGs y Entidades Sociales y que tenía como objetivo paliar las primeras necesidades generadas por la catástrofe, excede de nuestras pretensiones.
Concretamente, nuestra idea es construir y dotar un CENTRO SOCIAL, un
espacio que atienda a todos los colectivos sociales, niños, jóvenes,
mujeres, adultos y mayores, ofreciendo distintos servicios:
El colegio. Para que un país prospere es vital invertir en las futuras
generaciones, dotarles de recursos que permitan una reconstrucción social y
cultural que les permita paliar futuras dificultades:
Espacio de atención a Un espacio formativo que permita trabajar en mejorar
la autoestima y el concepto de la mujer haitiana y que desarrolle programas
específicos en materias relacionadas con la salud y la planificación
familiar.
Centro de atención primaria, Un recurso de atención primaria médica, en el
que un equipo profesional pueda atender adecuadamente a la población
haitiana.
Espacio para mayores Por ello, se facilitará un espacio en el que puedan ser
cuidados y tratados adecuadamente, especialmente en todo lo relacionado con
su capacidad de autonomía y desarrollo personal.
Este centro tendrá un eje común que será dinamizado por la asociación
MAGNI. Un espacio centrado en la promoción personal de los individuos, un
recurso que permita divulgar noticias, buenas noticias que permitan y
faciliten la desconexión de la realidad por parte de lo haitianos y les
permita divisar un futuro más positivo y favorable.
Nuestra idea es montar, desarrollar y poner en marcha una RADIO COMUNITARIA,
un espacio cultural que permita, por un lado, generar procesos
participativos entre la población haitiana, por otro lado, sea un espacio
canalizador de cambios y por último ser un lugar de ocio que desarrolle un
área personal fundamental, la social.
Nuestra idea consiste en dotar de medios y recursos específicos un espacio concreto del CENTRO SOCIAL propuesto y poner en marcha una Radio Social. Para ello, MAGNI formará in situ a un grupo de jóvenes haitianos, en técnicas específicas del medio radiofónico, comunicación, elaboración de guiones, emisiones, etc. Esta formación presencial tendrá su continuidad a través de un trabajo on-line, en el que se seguirá apoyando el desarrollo de esta radio a lo largo del tiempo. El intercambio cultural, el binomio arte – educación serán los pilares de la propuesta, en la que la música y concretamente el RAP será un elemento fundamental.
Tras varios años de profesión educativa con jóvenes, sorprendidos e indignados a partes iguales, desde la Asociación Magni recogemos de boca de diversos profesionales de ámbitos educativos y de intervención social una imagen de la juventud cada vez más detestable: hostil e ignorante, violenta, que sólo se interesa por actividades hedonistas íntimamente ligadas al mundo de la noche y las drogas.
Los institutos expulsan a alumnos por mal comportamiento diariamente, los medios de comunicación hablan de acoso escolar y violencia, los padres dicen “no saber qué hacer ya” con sus hijos, y los profesionales de la educación no formal aseguran estar “desbordados y sin recursos”.
Es un hecho que cada vez más jóvenes se sienten ajenos a lo que las instituciones educativas tratan de transmitirles, hecho que se materializa en altas cotas de abandono escolar y absentismo (el 30% de los estudiantes de nuestro país no obtiene el título de ESO).
Es un hecho que los medios de comunicación explotan habitualmente sucesos pavorosos acaecidos dentro de escuelas y grupos de iguales: palizas, violaciones, asesinatos.
Es un hecho que madres y padres llorosos y desesperados aparecen en todo tipo de tribunas públicas demandando que “alguien hago algo” con sus propios hijos, que “se los lleven”, que les alejen del resto de la familia o que les encierren.
Y es un hecho, un triste hecho, que la educación no formal está
comenzando a adoptar las actitudes victimistas y profundamente perniciosas
de la escuela formal: sus quejas diarias, sus letanías de “no hay recursos”,
“nadie nos apoya”, “estamos solos”.
Pues bien, en contra del negro panorama socialmente compartido, el interés
de la juventud por expresarse, por mostrar su mundo, por compartir
inquietudes y aficiones, por crear, es un hecho igualmente objetivo y
evidente, que se ha cristalizado durante
los últimos años en un aumento exponencial del número de usuarios menores de 18 años de redes sociales, aficionados a la música, interesados en prácticas de vídeo, encuentros deportivos, etc.
Analizando esta situación, tratando de desmontarla y reconstruirla,
concluimos que el problema y la solución nacen de la misma fuente: la
desmotivación por el aprendizaje académico, no así la desmotivación por el
aprendizaje en sí mismo.
La materia prima es más que abundante (la inquietud intelectual de la
juventud), lo que no abunda es el interés de los profesionales de la
educación (formal y no formal) por implementar diseños pedagógicos
arriesgados e innovadores, que motiven al alumnado y le dirijan en el
sentido del amor al conocimiento.
No podemos obtener una sociedad joven crítica y amante de la libertad, si la educamos en la reproducción y la obediencia a obsoletas formas de hacer y de pensar. La transformación de la realidad es posible, pero sólo a través de una autonomía racional adquirida a lo largo de toda la vida, y la imagen que en sociedad construyamos de la juventud está íntimamente ligada a los productos éticos y estéticos que de esta se divulguen.
La revista Paréntesis nace, pues, tras un dilatado proceso de análisis crítico acerca de los fallidos intentos de la educación formal de implicar a los jóvenes en procesos activos de aprendizaje y generación de conocimiento, planteando una alternativa pedagógica de calidad, que fomente la gestión participativa de la juventud a través de una experiencia compartida de aprendizaje significativo, y que devuelva a la sociedad un mensaje de valía intrínseca de la juventud.
La Asociación Magni plantea, a través de esta publicación, una alternativa de educación activa de calidad que se fundamenta en el desarrollo de las capacidades creativas y críticas de la juventud, orientadas a transformar positivamente la sociedad en que viven. No en vano, creemos que la utopía es realizable, ya que lo contrario empuja a adoptar como propias las imposiciones que el propio sistema elabora para mantener el statu quo descrito al inicio de esta reflexión.
Para combatir dichas imposiciones, el formato de revista nos permitirá fijar nuestra atención tanto en el entorno cercano e inmediato de todas/os los participantes, como en la realidad social, cultural y artística actuales, dando voz a una juventud que requiere visibilizar su realidad y generar un sentimiento identitario positivo que poder compartir socialmente, que vaya “más allá del botellón”.
Paréntesis es, pues, una experiencia de creación compartida que alimenta
otras formas de pensar para transformar la sociedad.
Todo un reto, y todo un placer.
Los objetivos relativos a las/os participantes, se enmarcan dentro de tres áreas secuenciadas de desarrollo social: Capacidad creativa, Capacidad crítica y Transformación social.
Asociación Magni considera que el proceso necesario para el cambio social
se gesta en el individuo, teniendo su punto de partida en la creatividad,
entendida ésta en un sentido amplio: la creatividad para hacer y pensar,
para “crear pensamiento”.