La comunidad de Challa Grande, es una comunidad indígena y campesina, donde
no existe un sistema económico, no tienen dinero. Viven del trueque.
Las familias cuentan con espacios muy reducidos y accidentales para poder
producir la papa y la quinua. Debido a su situación geográfica tampoco
cuenta con variedad de producción como para las ventas en las ferias, por lo
que solo es una producción de supervivencia
Las casas son de adobe donde las familias que allí viven, en la misma habitación cocinan, almacenan, y duermen. Ante estas condiciones tan poco higiénicas añadimos la carencia de agua. Cuando estas personas bajan a los pueblos a cambiar sus alimentos por otros, debido a su mal olor y suciedad, la sociedad los rechaza.
La única fuente de agua que tienen es un pequeño riachuelo que divide el pueblo y que por su climatología permanece helado la mitad del año y con poco caudal el resto de los meses. En este río: lavan la ropa, los escasos utensilios de cocina que tienen, realizan sus necesidades fisiológicas, beben los animales y cogen el agua para cocinar y beber.
Al comenzar con un proyecto de sanidad, en colaboración con la FUNDACIÓN San Juan de Dios de Bolivia, en la que allí acuden todos los meses un equipo de médicos (si el clima lo permite) se han encontrado con enfermedades entre otras como desnutrición, tuberculosis, dermatitis, infecciones urinarias, problemas de caries y parasitosis.
Nosotros somos una asociación que aunque pequeña, con muchas ganas de
trabajar y en nuestros inicios queremos comenzar por algo tan básico como es
el agua y la higiene. ¿Cómo enseñarles sanidad sin los medios necesarios?
Estos dos proyectos que les enviamos, los consideramos muy importantes y
necesarios, ya que suponen una integración de la persona hacia si misma y
hacia la sociedad.
La falta de agua conlleva a una falta de higiene, una falta de sanidad,
por tanto rechazo, pobreza y miseria.
Nosotros ponemos los medios y ellos, dirigidos por personal cualificado,
ponen su mano de obra.
Conociéndoles no podemos abandonarles en esta situación en la que están
viviendo, sin elementos tan indispensables para su vida y salud. Por eso
pedimos instalar un grifo en cada casa y letrinas suficientes en el pueblo y
así poder realizar sus necesidades fisiológicas en lugares adecuados para
ello y de esta forma evitar entre otras, enfermedades infecciosas.
Ellos quieren progresar y nosotros ayudarles para que algo tan básico como
es la higiene, les proporcione una calidad de vida tan necesaria que puedan
prosperar y crecer tanto interiormente como para los demás.
Esperamos nos puedan ayudar y darles las gracias en nombre de la Comunidad de Challa, de las personas que en Bolivia colaboran con nosotros y de todos los miembros que componemos la asociación.