“…mamá, a veces me siento mal y no sé por qué; ¿qué me pasa?” Ana, 4 años
Estás leyendo esto, y quizás sin saberlo, tú, tu hijo, o alguna persona
próxima a ti, tenga alta capacidad, o lo que se conoce más comúnmente como
ser superdotado. Quizás alguna vez te has preguntado por qué te sientes
diferente, por qué tu inquietud es infinita y tu avidez de adquirir
conocimientos no tiene límite, o quizás tu hijo te dice que se aburre en el
colegio, se eterniza con sus tareas y en casa la desesperación tampoco tiene
límites. Son sólo algunos de los ejemplos de las llamadas que atendemos
todos los días; familias que acuden buscando respuestas y las encuentran en
la asociación. Cuando descubres que tu hijo tiene alta capacidad, es el
principio de un largo y tortuoso camino; su educación, en todas sus facetas,
requiere más esfuerzo y dedicación que la de un niño “normal”. Deseas que no
fuera así, pero lo es; niegas la realidad, pero tienes que acabar
aceptándola y entonces es cuando AEST te lo da todo, sin pedirte nada a
cambio. Sencillamente porque AEST nace y vive, por y para acompañar y apoyar
a estas familias o personas tanto en el trato directo con ellas, como
indirectamente a través del fomento del conocimiento de las altas
capacidades entre profesionales, la administración y en general la sociedad.
Los niños con alta capacidad intelectual precisan de una educación especial
que hoy por hoy no reciben en los colegios. Tienen una problemática poco
conocida y contrariamente a los mitos sobre ellos, necesitan mucha ayuda
tanto a nivel intelectual como para lograr un desarrollo armónico como
personas.
El proyecto de AEST es atípico y ambicioso; tiene fecha de inicio, pero no de fin, porque es su razón de ser; se divide a su vez en proyectos de formación y divulgación más pequeños. La formación abarca un abanico muy amplio para poder atender tanto las necesidades de los más pequeños, como de los adolescentes y de los propios padres. Organizamos de forma continua cursos, que en parte subvenciona la asociación gracias a las cuotas de los socios, pero no podemos cubrir todas las necesidades.
Algunos de los cursos que acaban de realizar o están aún realizando los
niños son:
Taller de arte (en curso actualmente)
Talleres de autoestima y habilidades sociales (finalizado recientemente
para niños y en curso para los adultos)
Curso online de astronomía (finalizado recientemente)
Motivación y creatividad a través de grupos de alto rendimiento (en
preparación)
Estrategias de aprendizaje
Creatividad matemática
Inteligencia emocional
Cursos de adaptación universitaria…
La Comunidad de Madrid en concreto imparte cursos sólo a los niños que han sido oficialmente reconocidos, proceso que puede durar años, pero además el número de plazas está limitado a 1400, quedándose fuera aproximadamente unos 2600 niños.
Por otro lado, nuestro proyecto de divulgación se basa principalmente en la organización de congresos y conferencias dirigidas a profesionales de la educación y psicología, familias con hijos con altas capacidades y medios de comunicación. Algunos ejemplos son:
Motivación y creatividad en la alta capacidad intelectual (en abril de
2011)
Valoración y diagnóstico, modelos de actuaciones para los alumnos con altas
capacidades (en abril de 2010)
La educación emocional del superdotado en la familia
Influencia de la diversidad familiar en el desarrollo y rendimiento de los
alumnos de altas capacidades.
Fundamentos neuropsicológicos del razonamiento lógico-heurístico y toma de
decisiones en los niños y adolescentes superdotados…
Para muchos de los cursos y congresos que organizamos, necesitamos, además de recursos económicos para organizarlos y ayudar a las familias, un lugar dónde reunirnos, ya que nuestra sede es una pequeña sala. No siempre podemos permitirnos el alquiler de una sala, y en este sentido, también nos gustaría contar con la colaboración de alguna compañía que pueda cedernos el uso de un espacio para estas ocasiones.
Me gustaría poderte contar más despacio todo lo que hacemos, y que
conozcas mejor nuestro trabajo. Somos un 2% de la población, pero no todos
los superdotados están detectados. Detrás de cada niño o cada adulto no
detectado hay un puzle que no se termina porque falta una pieza. Hay casos
de niños que desarrollan enfermedades psicosomáticas por falta de atención,
incluso otros a los que se medica durante años para dar solución a un
problema, hasta que se descubre que tienen alta capacidad y entonces, ¡todo
encaja!