No recuerdo una confluencia de actuaciones alrededor de querellas criminales tan concentrada, y con figuras tan relevantes del sector asegurador, como la que se va a producir en febrero. El día uno de ese mes, Ricardo Lozano, director general de Seguros y Fondos de Pensiones, declarará en torno a la presentada contra él por AGRUPACIÓN MUTUAL ASEGURADORA (AMA). El día 11, la empresa cárnica Campofrio Food Group ratificará en el juzgado, si antes no media acuerdo, la querella contra dos altos ejecutivos del sector: Santiago Martín, director general de HDI HANNOVER y Jaime Anchústegui, consejero delegado del Grupo GENERALI, que deberá responder por determinadas actuaciones de VITALICIO.
Se trata de dos temas distintos y distantes, de los cuales, los profesionales del sector ya tienen conocimiento. Para no extenderme, si quieren conocer de dónde procede la actuación de AMA les remito al artículo que publiqué en www.elconfidencial.com bajo el titulo 'AMA versus Lozano: la teoría de la conspiración llega al sector del seguro'.
Tras el cese del doctor Diego Murillo en la presidencia de AMA, su sucesor en el cargo Eudald Bonet, a invitación de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, ha retomado una relación que anteriormente se presumía rota. Al menos eso parece tras el encuentro que mantuvo con Ricardo Lozano el pasado 23 de diciembre. Lo explica en una breve entrevista recogida en la publicación especializada Sanifax, donde, entre otras cosas, Bonet señala que “las posiciones iniciales de AMA, en principio, no han variado. Lo que ha cambiado es que la DGS está dispuesta a hablar”. Según parece, en relación a las medidas de control especial a que está sometida la entidad y a la colaboración documental. Pero, además, Bonet explica que en la reunión que mantuvo con Lozano, le reconoció que “la empresa era más que solvente. Era una empresa muy potente que debería mantenerse, que debería apoyarse. Y cuyas actuaciones y servicios que presta son de una enorme importancia, incluso para la propia DGS”.
Tras estas declaraciones, cabe preguntarse ¿en qué situación queda la querella interpuesta contra Lozano? Por si acaso, Bonet aclara en la entrevista que el Consejo de Administración de AMA está totalmente unido y muestra su lealtad a la actuación de Diego Murillo. La realidad es que están expectantes ante lo que el juez señale el día uno. Pero, por otro lado, parece obvio que la querella tiene escasos visos de prosperar, a menos que AMA disponga de algún as en la manga. Ante todo, debe prevalecer la presunción de inocencia hacia el representante de la Administración, y más, en un caso tan enconado.
Las querellas contra Santiago Martín y Jaime Anchústegui también tienen su miga. En este caso, el denunciante se considera perjudicado por la actuación de las dos aseguradoras que representan y que formaban parte de su cuadro de aseguradores cuando el uno de octubre de 2001 se produjo el incendio de una de sus fábricas. Es un caso que todavía colea y con actuaciones diferentes. El siniestro no lo pagó el seguro de todo riesgo de la Construcción existente, no se sabe bien el porqué. Fue el seguro de todo riesgo de Daños de la empresa Campofrio, liderado por ZURICH con un 50%. Esta entidad lo vio tan claro desde el primer momento que abonó su parte del siniestro íntegra. GERLING-HDI, que tenía un 35%, y VITALICIO, que tenía un 15%, no respondieron en su totalidad y se reservaron ir a los tribunales. Allí se enfrentaron con el asegurado y adquirieron cierta ventaja. Por su parte, el bróker implicado, AON, se vio envuelto en un conflicto de intereses. Ahora, es difícil predecir si en el futuro esa ventaja se seguirá manteniendo en los juzgados.