
París, 11 de abril de 2006. La luz especial y el frescor de la tibia primavera hicieron que me abrigara para acudir a las oficinas centrales de la
SMABTP, la empresa matriz de la española
ASEFA. Había concertado una entrevista con el gran experto en seguros de edificación Edouard Mirabaud, ingeniero naval y hombre de enlace entre París y Madrid.
Aproveché unas horas de mis vacaciones para dedicarlas a este encuentro, con lo cual, era normal que viajara en el metro desde mi hotel en la bulliciosa Rue Montorgueil, tan cargada de simbolismo que hasta fue
inmortalizada en un cuadro de
Claude Monet durante la celebración de un festival, el 30 de junio de 1878. Las oficinas de la SMABTP son discretas pero bien situadas, próximas a la Torre Eiffel.
La entrevista se publicó en
Actualidad Aseguradora y fue un éxito, porque las fotocopias corrieron por el mercado. Ya sabemos que la
Ley Spinetta, de 4 de enero de 1978, tuvo gran influencia en la confección de la legislación española en materia de garantías en la edificación, empezando por la decenal. Comparar experiencias entre Francia y España resultó de lo más interesante para un mercado sumido en plena burbuja constructora.
SMABTP y SCOR compraron en 1989 una pequeña aseguradora de nombre ASEFA, constituida en 1972. La marca se ha mantenido en el tiempo. La intención inicial fue introducirse en España y obtener beneficios de toda la experiencia de la mutua francesa en seguros relacionados con la construcción, cosa que, con altibajos, se ha logrado año tras año.
Cambio de ciclo. Ante un mercado de la edificación aquejado de parálisis, ASEFA, que previó el escenario con antelación, ya había tomado la decisión estratégica de crecer mediante compras y ampliar el número de ramos operativos. En 2007
adquirió SABADELL ASEGURADORA, que a su vez, había adquirido la compañía especializada en Salud NUEVA EQUITATIVA. En total, 92,9 millones de euros en primas a finales de 2008, pero es de suponer que en 2009 superarán los 100 millones de euros, pues existe otra operación de compra en marcha y prácticamente ultimada, que aportará otros 12 millones de euros en primas.
El 29 de septiembre pasado ASEFA daba a conocer
su nueva etapa como compañía de Seguros Generales, con varias cosas que celebrar: por ejemplo,
los retoques en el logotipo o
su primera campaña en televisión, explicada por su directora de Marketing, Mercedes Molina. También, aunque no se explicara, los 150 años de la fundación de su sociedad matriz, la SMABTP, ciertamente interesada por la experiencia en la gestión de seguros de Salud que ha emprendido ASEFA en su nueva etapa. Como destacó Tomás Martín, subdirector general, este ramo constituirá una de las tres patas de una apuesta estratégica, junto a los seguros vinculados a la Construcción y los de Responsabilidad Civil, dentro de un nuevo enfoque como compañía de Seguros Generales.
ASEFA se ha forjado una justa fama de seria y cumplidora ante clientes y mediadores. Pero hay que añadir que su director general, Alberto Toledano deberá multiplicar los esfuerzos por atraer negocio y mostrar la entidad como la mejor opción en un mercado de fuerte competencia. “Nuestra propuesta se basa en una oferta diferente, que destaca por el máximo nivel de servicio, calidad y proximidad”, dijo en esta celebración. Tendrá que cargarse de afectos y razones para que ASEFA destaque en el mercado como la auténtica niña bonita que SMABTP desea ver en España, una vez superadas las tentaciones de venta. Si AXA, GROUPAMA, REALE, LIBERTY o AVIVA lo han logrado, y todas ellas con retornos muy interesantes para sus matrices, ¿por qué no habría de conseguirlo una cumplidora y amable ASEFA?