Sin indicios de debate sucesorio en MAPFRE

Por Miguel Benito

Miguel BenitoLo de MAPFRE es una historia de cuento con trayectoria feliz. Pero, ¿será sostenible en el tiempo? ¿Quién tomará el relevo en la Vicepresidencia Primera, que ocupa Alberto Manzano, y después en la Presidencia, que desempeña José Manuel Martínez? Analicemos algunas claves después de hacer un repaso.

MAPFRE es un grupo tan grande, 18,830 millones de euros en ingresos, tan diverso, con presencia en 43 países, y tan rico en recursos y valores humanos, con 35.225 empleados, que la perfección de sus engranajes, siempre con un toque conservador, destaca.

No es de extrañar que en 2009 haya sido recordada como la mejor aseguradora de España por la revista ‘World Finance’, como una de las mayores y más admiradas empresas del mundo por ‘Fortune’, como la mejor aseguradora de América Latina por la revista británica ‘Reactions’, o que ‘Business Week’ la incluya en el puesto 21 entre las 40 mejores compañías del mundo, en una relación donde no aparece ninguna otra entidad financiera.

Todo eso es MAPFRE, más la solvencia de su margen, 2,85 veces el legalmente exigido, un rating otorgado por Standard & Poor’s de ‘AA’, con perspectiva estable, uno de los mejores del Seguro mundial, y unos equipos directivos -importantes accionistas casi todos- que reman en la misma dirección, con una disciplina asumida estilo orden de caballeros medieval.

El sábado 6 de marzo, mientras esperaba el inicio de la Junta General prevista para las 12,30 h., realizaba un repaso mental viendo presente al Consejo de Administración, 24 hombres y una mujer, Francisca Martín Tabernero. Primera reflexión: llevará más de una década conseguir la paridad de sexos en el Consejo.

Otra reflexión. Está previsto que el vicepresidente primero, Alberto Manzano, alcance la jubilación en abril de 2011, y un año después lo haga el presidente, José Manuel Martínez. Los chicos de Larramendi han creado escuela pero se hacen mayores, ¿quién puede seguir su estela?

Tienen que estar plenamente identificados con el proyecto y ser hombres de la casa desde hace muchos años.
Quizá pueda sustituir a Manzano el actual vicepresidente segundo, Francisco Ruiz Risueño, o quizá el vocal secretario José Manuel González Porro. Pero la secuencia sucesoria para José Manuel Martínez sería mucho más complicada. Hay algo obvio, el consejero director general Esteban Tejera, que llegó a MAPFRE con media carrera profesional desarrollada, se ha ganado con su trabajo y amabilidad los afectos de propios y extraños, sin pedir nada a cambio. Sin duda, va a ir más arriba, quizá una Vicepresidencia y luego quién sabe.

En lo inmediato, en la línea sucesoria de la Presidencia se podría pensar en Andrés Jiménez, el más joven de los chicos de Larramendi, el actual presidente de MAPFRE RE y de la Unidad Internacional, volcada en la búsqueda de oportunidades y acuerdos en todo el mundo. Otros nombres a destacar presentes en el Consejo y con un futuro espectacular, por este orden, Antonio Huertas, presidente de MAPFRE FAMILIAR, e Ignacio Baeza, presidente de MAPFRE VIDA, que probablemente capitalizará con humildad todo el fuerte protagonismo que el Seguro de Vida va a tener en España.

Con el 80,57% del capital representado, la Junta dio comienzo. Tras la lectura de datos, con una progresión apabullante, llegó el repaso de los acuerdos, como el recién anunciado con Caixa de Catalunya, el de Banco Do Brasil, el del Grupo Mundial de Seguros (Panamá) o el de bancaseguros con Finibanco en Portugal. Objetivo para 2010 destacado por el presidente, José Manuel Martínez, alcanzar unos ingresos de 20.000 millones de euros.

Un año más, se escuchó la voz del accionista disidente, José Ángel Bermúdez Gómez, que logró unos instantes de gloria. La que supone firmar su oposición a los acuerdos. Pero no a todos, porque aprobó la incorporación de Rodrigo Rato como consejero en representación de Caja Madrid.


Expediente 00000700/2010 Campofrio

Por Miguel Benito


El afán de poner en común el resultado de mis averiguaciones me lleva a contarles lo que a continuación les expongo. En algún sitio escribí que entre los asuntos, o siniestros, pendientes de gran magnitud y verdaderamente apasionantes, por enredados, se encontraba el de Campofrio (ver último artículo publicado en www.elconfidencial.com), el del edificio Windsor y otro más, que les desvelo: una posible gran demanda a iniciativa de asociaciones de ex empleados de Telefónica, que podría derivar en reclamaciones por valor de 18.000 millones de euros y afectar a más de 38.000 familias.

Sobre este último caso, advertí hace un par de años con una leve insinuación en Actualidad Aseguradora, sin dar pistas. Ahora, mientras algunos afectados se lo piensan y tantean el terreno, van dando pasos. En una reciente reunión con Ricardo Lozano, director general de Seguros y Fondos de pensiones, éstos le solicitaron que la DGSFP se pronuncie, al igual que lo hicieron diversos juzgados, sobre si Telefónica es o ha sido aseguradora de sus empleados. De este hecho parte la exposición sobre las causas de un hipotético expolio que habrían sufrido los empleados de la operadora a lo largo del tiempo.

De momento, la nota de interés está en el ‘rifirrafe’ que Campofrio Food Group, la gran multinacional cárnica española con un balance de 1.961 millones de euros y una plantilla de 10.581 empleados, mantiene con el Servicio de Reclamaciones de la DGSFP. Recuerden que, ante las disfunciones detectadas en el mercado asegurador tras el impago parcial de un gran siniestro producido en el año 2001, Campofrio interpuso una queja-reclamación ante el servicio correspondiente de la DGSFP, que tuvo entrada el 13 de enero pasado y fue registrada como expediente número 00000700/2010.

El 3 de febrero el Servicio de Reclamaciones de la DGSFP contestó pidiendo nuevos datos, pero con una clara intención de echar balones fuera: “El seguro contratado por Vd. puede ser considerado un gran riesgo según la definición contenida de este tipo de contratos en el artículo 107.2 de la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro. A estos contratos no le es de aplicación el carácter imperativo de las normas previstas en dicha Ley, según lo dispuesto en su artículo 44”.

El caso es que Gecalial, la filial de Campofrio que sufrió el siniestro, a finales de 2008, tenía un total de balance de 30 millones de euros, con un volumen de negocio de 31.601 euros y no tenía empleados. En la contestación de la representación legal de Campofrio, se dice: “Podemos afirmar, como conclusión, que no cumple con el artículo 107.2 C de la Ley 50/1980 y por lo tanto no debería ser calificado como un gran riesgo, al no darse el mínimo de dos requisitos que la misma indica”.

Y más adelante se explaya: “Sorprende que ante nuestra queja-reclamación por la desprotección del asegurado ante prácticas de mercado inadmisibles, la atención de la DGSFP se centre en el tamaño del asegurado y no en las irregularidades denunciadas. Ello revierte especial gravedad a la vista de la evolución de los hechos denunciados, máxime cuando el conflicto de intereses que dirige las actuaciones de las aseguradoras (HDI y VITALICIO) y bróker interviniente (AON GIL Y CARVAJAL), se manifiesta incluso en la utilización del mismo letrado por parte de las compañías aseguradoras, tanto en representación de su asegurado reclamado como en su posición de asegurador de Gecalial reclamante por subrogación, y ello, en total conflicto con los pactos alcanzados para la defensa o gestión de intereses de Gecalial”.

El texto continúa para opinar que, “paradójicamente, cuánto mayor es la necesidad de proteger los intereses del asegurado a través de mecanismos eficientes para garantizar la aplicación efectiva de las buenas prácticas, mayor es la indefensión y desprotección que plantea el marco institucional actual”.

A la vista de lo expuesto, como mínimo es preocupante lo que ocurre. Algo no funciona en el sector asegurador, al menos, no tan bien como debería. Si esto le sucede a una empresa que consolida su balance en otra más grande, qué no le sucederá a un pequeño empresario o a un ciudadano asegurado normal, es decir, cualquiera de nosotros. Cuando hay intereses en juego, ¿prevalecen los enredos por encima de la ética y del buen gobierno de la empresa? ¿Dónde está la transparencia para qué el mercado juzgue si está debe ser la manera de actuar? Por muy controvertido que el tema resulte, el Servicio de Reclamaciones de la DGSFP se debería pronunciar, pero no quitándose el muerto de encima, sino arriesgando una opinión y propiciando soluciones, empezando por acercar posturas entre las partes en conflicto.


El efecto primavera

Por Miguel Benito

Miguel Benito

Un invierno frío y largo como el que tenemos, al que ingenuamente nos habíamos desacostumbrado, junto a la crisis griega y las dudas sobre la economía española y europea, dibujan un panorama inquietante de cómo será el resto del año. Desde luego, no parece haber recetas mágicas, y aunque tímidamente se vuelva a la senda del crecimiento, todos sabemos que será insuficiente para crear el empleo necesario para bajar las tasas de paro más altas de Europa.

En la mente de todos están los anuncios realizados por el economista Santiago Niño Becerra, en su libro ‘El crash del 2010’, porque según él, la verdadera crisis está por llegar y se manifestará en los próximos meses. Les sugiero que se den una vuelta por Internet, lean sobre el tema y saquen sus conclusiones. Por mi parte, de forma recurrente, me viene a la memoria mi intervención, en septiembre de 2008, ante los miembros de AMAEF (Asociación de la Mediación Aseguradora de Entidades Financieras), en Málaga, y creo que, a pesar de que les expuse un panorama difícil, visto desde la perspectiva del tiempo, aún me quedé corto. Y eso que mis comentarios suscitaron un intenso debate.  

En algún artículo publicado por 'Actualidad Aseguradora' he descrito que nos aguardan cinco años de tragedia, es decir, de drama puro y duro, y al menos otros tantos de comedia, la misma que nos llevará al desenlace feliz. Sin conocer ‘a priori’ lo que había escrito Niño Becerra, coincido en que los años más duros se producirán entre 2008 y 2012, y harán falta al menos otros tantos para levantar cabeza. Eso sin contar con sorpresas añadidas. Las convulsiones geopolíticas no auguran un mundo feliz. Todos sabemos en qué desembocó la crisis del 29, con la que Niño Becerra hace paralelismos en su libro.   

Es una tragedia que 23.139 millones de euros de superávit en las cuentas públicas, en diciembre de 2007, se hayan transformado en 120.000 millones de déficit al cierre de 2009, un 11,4% del PIB. Las cosas están mal y hay que frenar el endeudamiento de las arcas públicas, que se produce a un ritmo endiablado. Es necesario tomar medidas valientes y aplicarlas, mejor si es por consenso. Como profesional autónomo, que no tiene nada garantizado, apuesto por este país por el que viajo con frecuencia. Ahora funciona al ralentí, pero cuenta con una amplia base empresarial y fortalezas suficientes como para aprovechar las oportunidades que se vayan presentando. Además, en ese país tiene especial incidencia lo que denomino “el efecto primavera”, pues cuando el sol sonríe, las ciudades se llenan de alegría aunque andemos en un mar de penas. Aquí recuerdo al Premio Nobel Rabindranat Thagore: “Lo mejor de cada invierno es que después llega una nueva primavera”.   

Consultando sectores y haciendo entrevistas, observo que, con todo lo mal que está todo, muy probablemente el Seguro haya atravesado su peor año, 2009, de épocas recientes. Y lo ha hecho creciendo, aunque sea con un escueto 1,2%, conjurando así las negras perspectivas que a principios de 2009 anunció Pilar González de Frutos, presidenta de UNESPA, cuando sugirió que podría decrecer.

Los expertos en turismo dicen que la temporada ha empezado bien, gracias, entre otras cosas, a la nieve del invierno y a un brutal ajuste de precios. De seguir así las cosas, en un año de lluvias generalizadas, el campo también tendrá un buen momento. No olvidemos que la verdadera primera gran industria del país es la agroalimentaria, con todos sus procesos de transformación y todo lo que mueve alrededor. Y aunque sólo sea por el impulso de las ayudas del Gobierno, se venden coches.

España es un país cada vez más conocido en el mundo y con empresas multinacionales que son fuertes en diversos sectores. Por ejemplo, José Manuel Martínez, presidente de MAPFRE, en la presentación de resultados del primer grupo asegurador español, coló una nota de optimismo al sugerir que le gustaría alcanzar este año los 20.000 millones de euros de ingresos consolidados, desde los 18.830 obtenidos en 2009. ATRADIUS, filial de GRUPO CATALANA OCCIDENTE, ve un repunte del seguro de Crédito y una caída de los impagos. Son señales positivas que parten del Seguro. Y los ramos de Vida y Salud, quizá también Dependencia, van a seguir tirando fuerte ante un futuro lleno de incertidumbres, donde parece que cada vez habrá menos protección garantizada por el Estado. Cada uno debe cuidarse de lo suyo, pero el Seguro apuesta por ser nuestro aliado.


Citas de febrero en los juzgados

Por Miguel Benito

Miguel Benito, periodistaNo recuerdo una confluencia de actuaciones alrededor de querellas criminales tan concentrada, y con figuras tan relevantes del sector asegurador, como la que se va a producir en febrero. El día uno de ese mes, Ricardo Lozano, director general de Seguros y Fondos de Pensiones, declarará en torno a la presentada contra él por AGRUPACIÓN MUTUAL ASEGURADORA (AMA). El día 11, la empresa cárnica Campofrio Food Group ratificará en el juzgado, si antes no media acuerdo, la querella contra dos altos ejecutivos del sector: Santiago Martín, director general de HDI HANNOVER y Jaime Anchústegui, consejero delegado del Grupo GENERALI, que deberá responder por determinadas actuaciones de VITALICIO.

Se trata de dos temas distintos y distantes, de los cuales, los profesionales del sector ya tienen conocimiento. Para no extenderme, si quieren conocer de dónde procede la actuación de AMA les remito al artículo que publiqué en www.elconfidencial.com bajo el titulo 'AMA versus Lozano: la teoría de la conspiración llega al sector del seguro'.

Tras el cese del doctor Diego Murillo en la presidencia de AMA, su sucesor en el cargo Eudald Bonet, a invitación de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, ha retomado una relación que anteriormente se presumía rota. Al menos eso parece tras el encuentro que mantuvo con Ricardo Lozano el pasado 23 de diciembre. Lo explica en una breve entrevista recogida en la publicación especializada Sanifax, donde, entre otras cosas, Bonet señala que “las posiciones iniciales de AMA, en principio, no han variado. Lo que ha cambiado es que la DGS está dispuesta a hablar”. Según parece, en relación a las medidas de control especial a que está sometida la entidad y a la colaboración documental. Pero, además, Bonet explica que en la reunión que mantuvo con Lozano, le reconoció que “la empresa era más que solvente. Era una empresa muy potente que debería mantenerse, que debería apoyarse. Y cuyas actuaciones y servicios que presta son de una enorme importancia, incluso para la propia DGS”.

Tras estas declaraciones, cabe preguntarse ¿en qué situación queda la querella interpuesta contra Lozano? Por si acaso, Bonet aclara en la entrevista que el Consejo de Administración de AMA está totalmente unido y muestra su lealtad a la actuación de Diego Murillo. La realidad es que están expectantes ante lo que el juez señale el día uno. Pero, por otro lado, parece obvio que la querella tiene escasos visos de prosperar, a menos que AMA disponga de algún as en la manga. Ante todo, debe prevalecer la presunción de inocencia hacia el representante de la Administración, y más, en un caso tan enconado.

Las querellas contra Santiago Martín y Jaime Anchústegui también tienen su miga. En este caso, el denunciante se considera perjudicado por la actuación de las dos aseguradoras que representan y que formaban parte de su cuadro de aseguradores cuando el uno de octubre de 2001 se produjo el incendio de una de sus fábricas. Es un caso que todavía colea y con actuaciones diferentes. El siniestro no lo pagó el seguro de todo riesgo de la Construcción existente, no se sabe bien el porqué. Fue el seguro de todo riesgo de Daños de la empresa Campofrio, liderado por ZURICH con un 50%. Esta entidad lo vio tan claro desde el primer momento que abonó su parte del siniestro íntegra. GERLING-HDI, que tenía un 35%, y VITALICIO, que tenía un 15%, no respondieron en su totalidad y se reservaron ir a los tribunales. Allí se enfrentaron con el asegurado y adquirieron cierta ventaja. Por su parte, el bróker implicado, AON, se vio envuelto en un conflicto de intereses. Ahora, es difícil predecir si en el futuro esa ventaja se seguirá manteniendo en los juzgados.



Un puntazo para la Fundación Mapfre

Por Miguel Benito

Miguel Benito, periodistaDifícil soñar un mejor comienzo de año que la exposición ‘Impresionismo. Un nuevo renacimiento’, organizada por el Instituto de Cultura de la Fundación Mapfre. Ayer se presentó. Por la mañana a los medios de comunicación y por la tarde a las autoridades culturales, municipales y autonómicas. Las salas del edificio de la calle Recoletos de Madrid de la Fundación Mapfre exhiben 90 obras. Un trocito del parisino museo de Orsay, un edificio junto al Sena destinado a ser estación de trenes y reconvertido en museo y templo del Impresionismo.

Todos los amantes del Impresionismo estamos de enhorabuena. ¡Qué impresión! La de aquellos jóvenes pintores que terminaban sus cuadros en el campo con rápidas y vistosas pinceladas, causando tal impacto visual ante los críticos y entendidos que el movimiento de transformación pictórico se termino por llamar Impresionismo. La exposición se podrá visitar entre el 15 de enero y el 22 de abril, luego viajará al Fine Arts Museum de San Francisco y al Frist Center for Visual Arts de Nashville.

La Fundación Mapfre nos ofrece una exposición que hará historia. Lo destacó Alberto Manzano, presidente del Instituto de Cultura de la Fundación: “No siempre vamos a tener oportunidades tan excepcionales de organizar exposiciones como ésta”. La calidad en las actuaciones de esta institución es un compromiso.

Pero hay que reconocer que el Instituto de Cultura de la Fundación Mapfre juega con ventaja, porque su director general, Pablo Jiménez Burillo, ha establecido una relación tan cordial con el Museo de Orsay y su presidente, Guy Cogeval, que no será ésta la última alegría que tengamos. De hecho, en 2009 se han realizado dos exposiciones con fondos de este museo. Jiménez Burillo, que explicó la génesis de la historia de un movimiento pictórico que recibe la influencia de la pintura en España, y que nace con aires de renovación frente a momentos trágicos en la historia de Francia, como la guerra franco prusiana o los hechos de la Comuna de Paris, dice que esta muestra se ha diseñado para que comience con Manet y termine con Manet. Junto a él, se exhibe obra de otros autores como Monet, Renoir, Sisley, Pisarro o Cézanne.

Guy Cogeval, presidente del Museo de Orsay, comentó que esta exposición, al igual que otra con fondos del museo que actualmente se encuentra en Australia, ha sido posible debido a las obras de reforma y ampliación que lleva a cabo el Museo, lo que permite reorganizar los fondos y organizar estas dos muestras itinerantes y codiciadas. Al finalizar las obras –cambio de muros, suelos, iluminaciones, etc.- Orsay habrá ganado 2.000 metros cuadrados de espacio expositivo.

Lo mejor de toda esta exposición muy bien asegurada, con una prima que ronda el millón de euros, es que literalmente sientes la proximidad del impacto visual del cuadro. Por ejemplo, aquí se expone la famosa ‘Rue de Montorgueil’ que Monet pintó el 30 de junio de 1878 contemplando la fiesta desde un piso alto. Una calle que aún hoy en día sigue tan llena de vida y de contrastes que resume todo Paris en las horas centrales del día. Si no pueden viajar a Paris y disfrutar de su atmósfera, su movimiento y su ambiente, además de Orsay, siempre les quedará la posibilidad de darse una vuelta por la exposición que les ofrece la Fundación Mapfre.

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